Gonzalo Sánchez |

Roma (EFE).- Los controvertidos centros para extraditar inmigrantes desde Albania que abrió hace casi dos años la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, han funcionado a medio gas hasta la fecha pero ahora afrontan una segunda oportunidad con el nuevo Pacto de Asilo e Inmigración europeo, que los toma como modelo.

La nueva normativa entró en vigor el pasado viernes en toda la Unión Europea (UE), pero la estrategia para paliar la migración irregular proseguirá este miércoles, con la votación en la Eurocámara del Reglamento de Retornos de inmigrantes indocumentados.

Este mecanismo, al que se oponen países como España por considerar dudosa su legalidad, permitirá entre otras cosas abrir centros de deportación de inmigrantes en otros países fuera de la UE.

El «modelo Meloni»