El escenario político argentino comenzó a teñirse de campaña y el discurso presidencial volvió a mostrar señales de endurecimiento. Javier Milei se muestra decidido a profundizar su perfil de confrontación, tanto en el frente interno como en sus vínculos con otros países, en una etapa en la que cada definición del Gobierno adquiere una dimensión política. Por supuesto que todo el mundo ha entrado en un modo electoral, particularmente el presidente, que es bastante visible. Ha endurecido, ha enardecido su discurso y pretende, además, ponerse con éxito —quién sabe— como un líder de la derecha en la región, sino en el mundo. Así que tenemos un presidente recargado. Este asunto no sorprende en lo más mínimo a este canal. Las veces que se ha dicho: “Bueno, Milei está moderando sus relaciones con el resto del mundo”, moderando nada. No hay forma de que tal cosa ocurra. Al contrario, más bien parece que va a ocurrir lo contrario. Nuestro presidente está endureciendo sus modos, tal vez con un respaldo de números. Por ahí los asesores le dicen: “Mire, para ganar la elección presidencial tiene que endurecer. Tiene que volver a hacer aquel Milei tan enardecido de la campaña anterior”. Es cierto que ha sido un presidente que está en campaña, que apunta a consolidar un liderazgo a nivel regional, incluso más allá de lo regional, y que ayer ofreció un reportaje, si se puede llamar a esos reportajes, obviamente, a la del canal La Nación+, donde dijo cualquier cosa. No solamente de la crisis en Ceuta, donde el presidente entiende que no sabe de lo que habla. No puede ser que no sepa nada. Milei sabe muchas cosas, pero me parece que de esa no tiene idea. Milei habló por primera vez sobre la crisis en Ceuta y aseguró que "el final del socialismo se acerca"
Milei activó su "modo campaña" con un discurso cada vez más enardecido
El presidente endureció sus críticas contra el periodismo y volvió a tensionar la relación con Brasil y España, mientras insistió con sus denuncias de supuestas conspiraciones contra la Argentina.








