El Mundo por dentroActualizado Lunes,

agosto

17:52Audio generado con IAPara ilustrar el Jornal de hoy hemos plagiado esta portada de autor desconocido. Y esta portada del gran Ferenc Pinter de una novela de la serie de Maigret. En nuestra versi�n, Maigret camina por la playa, acerc�ndose al cad�ver que las olas empujan hacia la orilla. En esta ficci�n irrumpe el diarista, tomando notas, inquiriendo al personaje Maigret acerca de su relaci�n con la persona Simenon.—Disculpe, comisario. Una aclaraci�n. Simenon escribi� sus memorias de usted en 1950, pero en 1949 se public� Mi amigo Maigret, donde usted trata de explicar a un polic�a ingl�s su m�todo sin m�todo. �Cree que en aquella �poca Simenon andaba empe�ado en comprenderlo a usted?As� que el diarista pregunta a la ficci�n acerca de la realidad; pero no debemos olvidar que el diarista es otra ficci�n. Ojo, ojo con este diarista, �que se camufla! Pero esta distinci�n entre lo veraz y lo veros�mil, aunque tiene inter�s, no va m�s all� de lo convencional. Si admitimos que Simenon hizo de un personaje veros�mil una persona real, nosotros decimos que el verdadero genio consiste en desandar el camino: �el Maestro Giovannini ha logrado hacer de una persona real, el diarista, un personaje veros�mil! Adem�s, en el proceso, ha sido capaz de construirse como un personaje inveros�mil hablando de s� mismo en tercera persona.En cualquier caso, teniendo aqu� a Maigret, al diarista, al Maestro Giovannini y al cad�ver, este �ltimo resulta ser el m�s real de los cuatro: la v�ctima de una negligencia. Como m�nimo, hubo aqu� un homicidio imprudente.(Terminado el lunes —el lunes— tres de agosto, tarde, recordando que en Mi amigo Maigret el comisario abofetea a un detenido, un insufrible mediocre, cobarde y narcisista, un miserable que ha causado un da�o terrible y sigue caus�ndolo; y pienso, s�, en la seca bofetada que podr�an llevarse los causantes de esos cuarenta, setenta, cien ahogados, pero no.)