Durante generaciones, la isla de Kale, ubicada en el archipiélago de las Islas Salomón, fue el hogar de varias familias. Hoy ya no existe. Esta pequeña isla del océano Pacífico Sur medía unos 50.000 metros cuadrados y comenzó a notar cambios a finales de la década de 2000, cuando la erosión costera y el aumento del nivel del mar empezaron a ser un problema.
Entre los años 2011 y 2014, la isla fue sufriendo hasta que quedó por completo sumergida debajo del agua, una desaparición que quedó confirmada en un estudio científico publicado en 2016 que analizó imágenes satélite de la zona. Aunque el aumento medio del nivel del mar es de unos pocos milímetros al año, en islas tan bajas como esta, ese incremento puede ser irreversible.
Ahora que se cumple una década de la desaparición de Kale, el artista británico Jason deCaires Taylor ha decidido rendirle homenaje a la isla. Titulada The Solomon Siren, la obra convierte la historia de este pequeño territorio desaparecido en un símbolo para hablar de la crisis climática y sus terribles consecuencias.
Una llamada a la acción
Instalada en la zona intermareal de las Islas Salomón, la escultura representa a la activista climática Gladys Habu Bartlett, cuyos abuelos vivieron en Kale antes de que el aumento del nivel del mar obligara a la familia a abandonar la isla. La figura aparece apoyada sobre un árbol de acero inoxidable, una referencia a los bosques y la biodiversidad que también desaparecieron.







