Con calmaEl responsable �ltimo de mantener la integridad de las fronteras espa�olas es el Gobierno espa�olSoldados espa�oles controlando la frontera en Ceuta.AFPActualizado Domingo,
agosto
00:00Audio generado con IAAcaban de empezar las vacaciones de agosto y ya tenemos encima otra crisis en este caso con la entrada en Ceuta de miles de j�venes marroqu�es, ante la pasividad de las autoridades espa�olas y la impotencia y la leg�tima alarma de las ceut�es. Las explicaciones que ha dado el presidente del Gobierno, como suele ser habitual, imputan la responsabilidad de lo ocurrido a varios factores: la curiosa sentencia del Tribunal Supremo diferenciando entre entrar irregularmente en Espa�a a nado o saltando vallas a efectos de la posibilidad de devoluciones a Marruecos sin procedimiento (en caliente), a las mafias y los traficantes, etc.Lo que ocurre es que, en este caso, el responsable �ltimo de mantener la integridad de las fronteras espa�olas es el Gobierno espa�ol. Y faltan muchas explicaciones. La primera es si no sab�an nada, dado que al parecer, la sentencia circul� como la p�lvora en las redes sociales marroqu�es los d�as previos. La segunda es la falta de previsi�n, dado que si se sab�a que la sentencia pod�a recaer, lo suyo hubiera sido modificar la ley y blindar la posibilidad de devoluciones en caliente. Ha habido tiempo y no parece tan complicado cuando se aprueban decretos-leyes continuamente por razones de extraordinaria y urgente necesidad. Tampoco vendr�a mal una explicaci�n de por qu�, producida la entrada masiva, se tard� tanto en mandar a las fuerzas armadas y en cerrar la frontera. Y puestos a pedir, ser�a interesante saber m�s de los acuerdos con Marruecos que, como vemos, est�n dando tan buenos resultados.Efectivamente, aqu� s� que no hay competencias concurrentes o/y compartidas, como sucede con la mayor�a de los desastres que venimos padeciendo a lo largo de los �ltimos tiempos, ya se trate de danas, cat�strofes ferroviarias, incendios forestales o servicios b�sicos en los que nuestros pol�ticos consiguen siempre que la culpa sea de otro, que es negligente e incompetente cuando no directamente un criminal. Lo triste es que, a estas alturas, podemos decir sin temor a equivocarnos que la incompetencia de nuestra clase pol�tica es generalizada. La falta de capacidad de previsi�n y planificaci�n de nuestras administraciones es un riesgo para los ciudadanos. Y la elusi�n de la rendici�n de cuentas nos aboca a que nunca se remedien los errores dado que nunca se reconoce su comisi�n. Me temo que los problemas se hacen grandes y la capacidad de nuestros pol�ticos, m�s peque�a.














