Durante años, el artículo 422 convirtió la soberanía en una discusión sobre todo lo que Ecuador no podía hacer. 2 de agosto, 2026 - 08h00La Constitución de Montecristi, de 2008, en su artículo 422, durante casi dos décadas se ha constituido en una muralla contra el arbitraje internacional de inversión. La restricción constitucional pasó a ser un impasse político; alimentado por una interpretación rígida de un mandato que parecía cerrar las puertas a los mecanismos habituales de protección de la inversión extranjera. En 2024, el 65,16 % votó no al intento de tumbar esta muralla. Sin embargo, el Dictamen 19-25-TI/26A de la Corte Constitucional, de marzo de 2026, abrió un escenario distinto. Y posiblemente estructural. La Corte admitió la constitucionalidad de un tratado de protección de inversiones con cláusulas arbitrales, siempre que se excluyan expresamente las controversias contractuales o comerciales entre el Estado y privados. Una nueva forma de entender los límites.Negociamos con Emiratos Árabes Unidos, pero aún discutimos de “soberanía” como si el país pudiera darse el lujo de seguir espantando capital. Durante demasiado tiempo hemos confundido proteger al Estado con aislarlo. La lucidez sin acción es una tortura: sabemos lo que debemos hacer, pero preferimos la comodidad del inmovilismo a la incomodidad de decidir. PublicidadSomos un país de contradicciones. El país de los cuatro mundos, el país que le gana a Alemania, pero también el país de una extraña inmovilidad. El tiempo es un ladrón, nos roba oportunidades mientras nos refugiamos en la nostalgia de tiempos de paz, pero –tristemente– pasados. Hoy sabemos que Ecuador necesita inversión extranjera y también sabemos algo más incómodo: el arbitraje de inversión necesita de nosotros tanto como nosotros lo necesitamos a él.Liberal o conservador, da igual. El debate ya no es si Ecuador debe abrirse al mundo, sino cómo va a hacerlo. La pregunta de fondo es otra: ¿queremos seguir siendo un país que se define por sus prohibiciones o uno que aprende a negociar? Durante años, el artículo 422 convirtió la soberanía en una discusión sobre todo lo que Ecuador no podía hacer. PublicidadPublicidadEs el momento de entenderla de otra manera: como la capacidad de decidir qué queremos hacer y en qué condiciones. Ecuador debe recuperar su individualidad como proyecto serio de inserción internacional. Ecuatoriano, estamos en el centro del mundo. Pero el mundo no regresa por nostalgia, sino por decisión. Y esa decisión empieza cuando dejamos de confundir soberanía con aislamiento. (O)Denisse Camacho Baquerizo, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
¿Soberanía o aislamiento?
Durante años, el artículo 422 convirtió la soberanía en una discusión sobre todo lo que Ecuador no podía hacer.







