Una sola enfermera tiene que atender durante toda la noche la única unidad de hospitalización de la provincia de Huelva para problemas graves de salud mental. Sin celadores, sin vigilancia específica y con la única ayuda de tres técnicos en cuidados auxiliares (TCAE), debe hacer frente a las vicisitudes de una planta con 32 camas a lo largo de 12 horas. Los sindicatos han denunciado la “ansiedad, el estrés y hasta el miedo” con el que trabajan los profesionales de una unidad “desbordada”, mientras que la Junta de Andalucía alega que no le consta ninguna incidencia en el servicio nocturno.PublicidadCCOO fue quien primero dio la voz de alarma el pasado mes de junio, cuando exigió “medidas urgentes de protección y refuerzo de seguridad” para los profesionales de la Unidad de Salud Mental del Juan Ramón Jiménez, que actúa como hospital de referencia en determinadas especialidades para una población que supera el medio millón de personas y que, en este caso, atiende a pacientes con crisis agudas que no son conscientes de su estado de agitación y pueden originar agresiones.Tras esa denuncia, la junta de personal del hospital, con su director gerente a la cabeza, se reunió con los representantes de los trabajadores para analizar la situación y se comprometió, según los sindicatos, a tomar medidas para reforzar la seguridad y la atención de los pacientes. Sin embargo, casi mes y medio después nada ha cambiado, según el delegado de CCOO en el Hospital Juan Ramón Jiménez, Manuel Pino, y el personal del turno de noche sigue desbordado para atender una unidad de salud mental que este miércoles 29 de julio se hallaba al completo: 32 camas, 32 pacientes.“Nos dijeron que iban a solicitar un enfermero de salud mental y no tenemos constancia de que ni lo hayan pedido. Nos dijeron que iban a poner seguridad durante la higiene de los pacientes, que es cuando se producen más agresiones, y no lo han hecho. Pedimos que se reforzara la vigilancia en la zona de la unidad y no hay tampoco constancia de que lo hayan hecho”, asegura a Público Manuel Pino.Isabel Panea es uno de los enfermeros especialistas en salud mental que trabaja en la unidad del Juan Ramón Jiménez y cuando se le pregunta cómo definiría la situación de su servicio no se anda por las ramas: “catastrófica”, responde. “Es un trabajo “inabordable”, apostilla. “Cuando voy al trabajo es como si fuera a la guerra”, remacha.PublicidadEsta enfermera detalla a Público la rutina de su jornada de trabajo cuando le toca cubrir el turno de noche, de ocho de la tarde a ocho de la mañana: primero prepara la medicación para todos los pacientes de la unidad, supervisa que la toman y la cena. Después, deja preparada la primera medicación de la mañana y la de rescate de las 11 de la noche que requieren algunos enfermos; luego, después de cenar, tiene que dejar escritas las incidencias de cada uno de los pacientes, si han tomado la medicación, si duermen bien, si han sincopado, si están acompañados de algún familiar, si han fumado... Y, entre medias, vigilar el uso de los baños de las habitaciones que están cerrados cuando hay riesgo de autolesiones, y hacer frente, claro, a todos los imprevistos e incidencias sanitarias o de otro tipo que que puedan surgir en una unidad de hospitalización de agudos, así como a los ingresos de urgencia que se produzcan en medio de la noche por una crisis psicótica grave u otras circunstancias relacionadas con trastornos alimenticios, adicciones o conductas suicidas.“Acabo muy, muy cansada, como si tuviera una borrachera, pero sin haber bebido nada”, resume Isabel Panea su jornada laboral.De todo cuanto ocurra a lo largo de la noche se ocupan la enfermera y los tres TCAE que trabajen en ese turno, porque no cuentan con celadores ni con vigilancia específica, únicamente la general del hospital, que, aunque aparece con celeridad cuando se le requiere, puede llegar tarde en algunos casos, según esta trabajadora. “En un minuto aquí puede pasar de todo. Y la gente tiene miedo”, advierte.Incapacidad permanente por una agresiónSegún CCOO, los profesionales de la Unidad de Salud Mental elevaron a la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales del hospital cinco informes de comunicación de accidentes e incidentes de trabajo en 2025 y otros tres en lo que va de 2026. El caso más grave, sin embargo, ocurrió en 2023, cuando una enfermera sufrió una agresión en su turno que le causó lesiones neurológicas permanentes y pérdida de sensibilidad en extremidades superiores e inferiores. Esa trabajadora, que tiene reconocida ahora una incapacidad permanente revisable, ya había sido víctima anteriormente de otras agresiones que le ocasionaron distintas luxaciones.PublicidadLa Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva, de quien depende el hospital Juan Ramón Jiménez, preguntada por las denuncias de sindicatos y trabajadores ha asegurado a este periódico que “no le constan quejas de familiares ni de que se haya producido ninguna incidencia en la atención a los pacientes durante el turno de noche en la unidad de hospitalización de Salud Mental”.“Desde el centro existe un fuerte compromiso con la mejora de la calidad asistencial en esta área a través de proyectos de renovación y ampliación de las instalaciones y de refuerzo del personal”, añade la Delegación de la Junta, que ha eludido responder sobre el incumplimiento del compromiso de la dirección del hospital de aumentar la dotación de personal de enfermería y la seguridad en el turno de noche, como han denunciado los sindicatos.La delegación de UGT en el hospital Juan Ramón Jiménez ha advertido también de que la situación de la Unidad de Salud Mental “es complicada, porque está sobrecargada”, sobre todo durante los meses de verano. “Nosotros vamos a seguir pidiendo que aumenten la dotación de enfermería”, han manifestado a Público fuentes de ese sindicato.Respecto a la ausencia de incidencias denunciadas que alega la Junta, CCOO señala que muchos profesionales han dejado de comunicarlas “ante la sensación de abandono institucional y la ausencia de medidas preventivas eficaces por parte de la administración sanitaria”. “Para qué vamos a tramitar ningún documento, si la administración no va a realizar ninguna medida ante esta situación”, que ese sindicato lleva años denunciando, se lamenta una trabajadora.La enfermera Isabel Panera cuestiona, sobre todo, la carencia de recursos humanos para atender las necesidades de una unidad donde se atienden casos graves que afectan a la salud mental de las personas. “Esto es un servicio de urgencias y aquí entran todas las personas de la provincia de Huelva que tengan una patología mental grave por un trastorno alimentario, un trastorno límite de la personalidad, por drogas, por todo”, subraya.La provincia de Huelva también tuvo que sufrir el año pasado el cierre de su único servicio de cirugía vascular y angiología, el que presta el hospital Juan Ramón Jiménez, por falta de profesionales para atender una especialidad que en ese momento sumaba más de 7.000 pacientes en lista de espera.El precedente del cierre de una unidad de psiquiatríaEl del Juan Ramón Jiménez no es el primer caso de graves carencias en la atención a la salud mental que presta la sanidad pública andaluza. A principios de 2022, la Junta, presidida por Juan Manuel Moreno Bonilla (PP), cerró por falta de médicos el área de hospitalización de psiquiatría de Osuna, un hospital que atiende a una población de más de 170.000 habitantes del sur y este de la provincia de Sevilla, similar a la que tienen capitales como Santander, Burgos o Santander.PublicidadEl Servicio Andaluz de Salud (SAS) tuvo que cerrar la unidad de hospitalización, con 11 camas, tras haberse dado de baja varios médicos psiquiatras y haber enviado a los pacientes internados a tres hospitales de la ciudad de Sevilla, situada a cerca de 100 kilómetros.La atención a la salud mental se resiente de unas cifras que sitúan el gasto de la Junta en sanidad por habitante por debajo de la media española. Según la Estadística de Gasto Sanitario Público de 2023, Andalucía es la comunidad con el menor gasto de toda España, 1.648 euros por habitante, 242 menos que el promedio estatal.El avance de la privatización en salud mentalAdemás, el tratamiento de la salud mental en España se halla cada vez más en manos de la sanidad privada, tal como reflejan los informes publicados por las propias empresas sanitarias: el 86% de todas las consultas se hacen ya en centros ambulatorios de pago y cerca del 35% de los psiquiatras de este país ejercen en una empresa privada, porcentaje que en cuatro comunidades sobrepasa el 45%. Organizaciones de pacientes y de profesionales han atribuido tal tendencia a la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos de la sanidad pública para afrontar el considerable aumento de la demanda de tratamientos y cuidados de la salud mental.PublicidadEl Observatorio del Sector Sanitario Privado 2025, elaborado por la Fundación IDIS que representa a los principales grupos de hospitales y clínicas privadas y compañías aseguradoras, refleja de manera muy nítida el gran avance que ha experimentado en los últimos años en los cuidados de la salud mental en España: el 70% de los 92 hospitales categorizados en España específicamente para salud mental y tratamiento de adicciones son privados, mientras que de las 603 unidades de psicología clínica y psiquiatría que hay en los 840 hospitales de atención general en nuestro país, el 53% está en centros de pago.Y todo esto ocurre mientras el 29% de la población padece algún trastorno de salud mental, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud, fundamentalmente ansiedad, problemas de sueño y cuadros depresivos. Sobre esto preguntó en 2024 por primera vez el Barómetro Sanitario, que elabora trimestralmente el CIS en colaboración con el Ministerio de Sanidad, cuyos resultados son elocuentes: el 18,2% de la población española manifiesta que en el último año ha tenido que consultar a un profesional sanitario algún problema de salud mental o un malestar psicológico o emocional. Y el 47,7% refiere que ha sido atendido, principalmente, en la sanidad pública, el 44,9% en la privada y el 2,4 en ambas.
Una enfermera para 32 pacientes en la única unidad de hospitalización para salud mental en Huelva
Sindicatos y trabajadores denuncian la ansiedad que padecen por la falta de personal y seguridad en el turno de noche, que ha originado ocho partes de incidentes en menos de dos años y la incapacid...









