El verano vuelve a poner contra las cuerdas a las urgencias hospitalarias. Según describe a Público Guillén del Barrio, enfermero del servicio de Urgencias del Hospital Universitario La Paz de Madrid y delegado del sindicato Trabajadores en Red (TERE), el lunes 20 de julio había 38 pacientes en una sala del centro con capacidad para apenas 12 camas. Algunos permanecían en los pasillos. El pasado martes, una paciente llevaba 11 días en Urgencias sin haber podido ingresar; otro acumulaba ocho días y varios más, seis. "Lloran porque no dan abasto", confiesa el enfermero sobre sus compañeros. PublicidadLa situación, explica, no viene dada por arte de magia. "Cada 15 días, desde el 15 de junio, van cerrando camas. En agosto se alcanza el máximo, con unas 350 camas cerradas". ¿El resultado? Pacientes que deberían subir a planta permanecen durante días en Urgencias. "Si no hubiese tantas plantas cerradas, no rebosarían las salas. En los peores picos deberíamos tener como máximo 15 pacientes para 12 camas", sostiene. Para el enfermero, la situación tiene una causa evitable: "El maltrato al personal de la sanidad". "Estamos notando la falta de recursos y la ruina de la Atención Primaria", denuncia. El número de pacientes que acuden a Urgencias, asegura, aumenta mes a mes porque los centros de salud no tienen capacidad suficiente para atender toda la demanda."Nos estamos encontrando con casos de pacientes con una infección respiratoria leve a los que se les pauta un tratamiento inicial. La infección empeora y les dan cita para ponerles un antibiótico en el centro de salud dentro de 10 o 12 días", explica. A su juicio, una Atención Primaria desbordada acaba siendo "un mal gasto de los recursos": "Sin una Primaria que funcione, la gente enferma de mayor gravedad y con más frecuencia y acaba necesitando más ingresos". La dirección del hospital, cuenta Del Barrio, sostiene que no puede reforzar las plantillas porque "no hay profesionales disponibles para contratar". Pero el sanitario considera que el problema tiene su origen precisamente en años de falta de contrataciones durante el verano y en el deterioro de las condiciones laborales. "Esa es la explicación de que ahora sea imposible contratar a nadie", afirma tajante.La alternativa pasa por ofrecer horas extraordinarias remuneradas. "Pero el personal está absolutamente agotado", añade. "Lógicamente, muchas de esas horas extra no las coge nadie". El resultado, en resumen, es "pacientes en los pasillos y el personal al límite". En Urgencias, deja caer del Barrio, hubo un día en el que nueve trabajadores comunicaron que estaban de baja y otro en el que fueron seis. "Muchos días hay menos personal del necesario para atender al mismo número de pacientes. Si alguien ahora mismo se tuerce un tobillo, no hay nadie a quien contratar para sustituirle".El efecto dominó del colapso sanitarioEl problema se repite, con distintas intensidades, en otros puntos del sistema sanitario. El verano se convierte cada año en una prueba de resistencia para la gestión de los centros sanitarios, especialmente en un contexto de plantillas tensionadas y aumento de la población en las zonas turísticas. El Sindicato Médico de Málaga (SMM) denunció el martes la situación "crítica" del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Las Lagunas, en Mijas, ante la falta de personal sanitario. El centro, informan, es el único dispositivo de urgencias extrahospitalarias con asistencia permanente para Mijas y Fuengirola, dos municipios que suman más de 180.000 habitantes y cuya población aumenta considerablemente durante los meses de verano. Según el sindicato, durante el mes de julio se están realizando casi a diario llamamientos internos para "cubrir voluntariamente" los turnos vacantes de médicos y enfermeros.PublicidadAntonio Macías, secretario regional de Sanidad de UGT Servicios Públicos Andalucía, resume para Público el patrón que se repite cada verano: "Atención Primaria colapsa, la gente acude a las urgencias de Primaria, que también se saturan; las pruebas diagnósticas se retrasan y, como los problemas no se resuelven, los pacientes terminan llegando a las urgencias hospitalarias". Allí, sigue contando, el escenario tampoco mejora: "Hay menos camas, los pacientes tienen que esperar a que queden libres...". El resultado, advierte, va mucho más allá de las esperas: peores pronósticos y un aumento de las listas de espera. "Todo ello es un cóctel perfecto para empeorar la imagen de la sanidad pública y tener la excusa perfecta para aumentar los conciertos con la privada", termina.CCOO País Valencià: "La planificación no puede basarse en reducir la capacidad asistencial y tensionar aún más los servicios hospitalarios"También las urgencias del Hospital General Universitario de Toledo fueron calificadas de "críticas" hace dos semanas por el sindicato CSIF. Denunciaron un "colapso estructural y humano". La organización atribuyó la situación a la "absoluta falta de previsión, planificación e inversión" y alertó de que los profesionales presentan "cuadros de agotamiento físico y mental", con casos de ansiedad, estrés y depresión derivados de la presión asistencial. Según sus datos, 11 profesionales menos trabajan actualmente en el servicio del centro respecto al año anterior, tras haber abandonado el puesto por "desgaste personal".A principios de junio, CCOO y UGT alertaron de la "falta crónica de inversión en personal" y de los recortes estructurales que, a su parecer, amenazan con llevar al colapso los servicios de urgencias hospitalarias del País Valencià. "Con los datos que teníamos a principios de mes, ya mostramos nuestra preocupación por la reducción de recursos asistenciales prevista para este verano en numerosos hospitales, con el cierre de camas de hospitalización y de cuidados intensivos, áreas pediátricas y quirófanos", señalan a este diario desde CCOO. Aunque parte de estas medidas se justifica por la realización de obras o por la reducción de la actividad programada durante el periodo vacacional, el sindicato considera que "la planificación sanitaria no puede basarse en reducir la capacidad asistencial y tensionar aún más los servicios hospitalarios y al personal".PublicidadFuentes de La Paz aseguran a 'Público' que han habilitado camas en las plantas de hospitalización "para responder a las necesidades asistenciales"Público se ha puesto en contacto con los hospitales y centros sanitarios mencionados en este artículo para conocer la situación actual de sus servicios de Urgencias y las medidas adoptadas por sus respectivas direcciones para hacer frente a la presión asistencial. La dirección del Hospital Universitario La Paz ha trasladado a este medio que está tomando medidas ante el aumento de la demanda. "Todas ellas están enfocadas a ofrecer a los pacientes una atención adecuada en función de su proceso y prioridad clínica y teniendo en cuenta el déficit de profesionales sanitarios, un problema existente en el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS)", indican.De acuerdo con el centro, La Paz ha habilitado camas en las plantas de hospitalización para responder a las necesidades asistenciales. El hospital sostiene que esta medida demuestra que la sanidad pública madrileña no cierra camas durante el verano, sino que adapta su distribución a la demanda asistencial "sin que se produzca una merma en la calidad del servicio". El hospital asegura también que está potenciando la cirugía mayor ambulatoria para evitar ingresos innecesarios, siempre con "el bienestar y la seguridad clínica del paciente" como prioridad. "Por último, hay que subrayar que las sucesivas olas de calor han provocado un aumento de los usuarios de los servicios de Urgencias en centros hospitalarios de toda España, sobre todo personas mayores", agregan. Hasta la fecha de publicación de este artículo, el resto de los centros contactados no ha respondido a las preguntas de este diario.
Una semana en Urgencias pendiente de ingreso: el verano lleva otra vez al límite a los hospitales públicos
El terror de las Urgencias se repite en varios puntos del sistema sanitario.






