Covadonga D�az OviedoActualizado Domingo,
agosto
02:37Cada vez es m�s habitual encontrar productos 'zero', sin az�cares... En los etiquetados aparecen nombres de sustitutos del az�car como acesulfamo K, sorbitol, sucralosa y aspartamo. Esto lleva a un uso de edulcorantes bajos y sin calor�as (LNCS, por sus siglas en ingl�s) cada vez mayor.Este aumento en los �ltimos a�os en Espa�a responde, entre otros factores, a la reformulaci�n de alimentos y bebidas para reducir su contenido en az�cares. Ahora, un trabajo espa�ol refleja novedades significativas en las pautas de la industria.Conocer qu� productos contienen estos ingredientes es importante para los consumidores de cara a una toma de decisiones alimentarias m�s informada, especialmente en personas que desean controlar su ingesta de az�cares o que presentan necesidades diet�ticas espec�ficas. Para las autoridades sanitarias es clave de cara a disponer de una visi�n actualizada de las tendencias de uso de los edulcorantes, lo que puede contribuir al seguimiento de la reformulaci�n de alimentos, a la evaluaci�n de las pr�cticas de etiquetado y al desarrollo de futuras pol�ticas nutricionales.La investigaci�n, llevada a cabo por personal investigador del �rea de Fisiopatolog�a de la Obesidad y Nutrici�n del CIBEROBN, —liderado por el grupo de Mar�a Puy Portillo, de la Universidad del Pa�s Vasco (UPV/EHU) y directora cient�fica del CIBEROBN—, ha servido para actualizar la informaci�n sobre la presencia de edulcorantes bajos en y sin calor�as en los alimentos y bebidas comercializados en Espa�a.El estudio se ha desarrollado en colaboraci�n con la Sociedad Espa�ola de Nutrici�n (SEN) y ha contado con la participaci�n de tres grupos del CIBEROBN pertenecientes a la Universidad del Pa�s Vasco (UPV/EHU), al Hospital Cl�nico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) y la Universidad Polit�cnica de Madrid (UPM).Edulcorantes en casi 2.500 alimentos y bebidasEl trabajo, publicado en Journal of Food Composition and Analysis, ha incluido el an�lisis de alimentos y bebidas representativos del 85 % del mercado espa�ol, con la identificaci�n de la presencia de uno o m�s edulcorantes bajos y sin calor�as autorizados en la Uni�n Europea en 2.469 alimentos y bebidas, lo que pone de manifiesto su uso habitual por parte de la industria alimentaria en las diferentes categor�as de alimentos y bebidas, explica Mar�a Puy Portillo.Adem�s, puede interpretarse como un indicador de la reformulaci�n que se ha llevado a cabo en los productos alimenticios por parte de la industria alimentaria en los �ltimos 15 a�os. "En el contexto europeo, muchas empresas han sustituido parcial o totalmente los az�cares a�adidos por edulcorantes para reducir el contenido energ�tico o cumplir objetivos de reducci�n o eliminaci�n de az�cares en la alimentaci�n". La presencia de LNCS en casi 2.500 productos certifica su uso habitual por parte de la industria alimentaria en las diferentes categor�as de alimentos y bebidas, seg�n explica Mar�a Puy Portillo.Chocolates y dulces escalan al segundo lugarEl estudio pone de manifiesto cambios respecto a investigaciones previas, realizadas en los �ltimos 8 a�os. Mientras que la categor�a de refrescos contin�a siendo la principal y concentra el 36,65 % de los productos identificados con estos ingredientes, "Barras de chocolate y confiter�a, coberturas dulces y postres" pasa a ocupar el segundo lugar en presencia de LNCS, sustituyendo a los zumos y n�ctares de frutas.Este hecho indica que el empleo de LNCS se est� extendiendo m�s all� de las categor�as tradicionalmente asociadas a estos ingredientes, como las bebidas, se�ala la experta, e indica una evoluci�n de las estrategias de reformulaci�n dirigidas a reducir o eliminar el contenido de az�cares en un espectro m�s amplio de productos alimenticios. Este desplazamiento puede tener relevancia desde el punto de vista de la exposici�n. Si los LNCS est�n cada vez m�s presentes en alimentos y bebidas de consumo cotidiano, y no solo en bebidas, las fuentes potenciales de exposici�n se diversifican".Cambios en el tipo de edulcoranteEl estudio tambi�n muestra cambios en el tipo de edulcorantes utilizados. El acesulfamo K se convierte en el m�s empleado en los productos analizados -sustituyendo al sorbitol-, seguido de la sucralosa y el aspartamo. Este es un edulcorante de alta intensidad que permite endulzar los alimentos utilizando cantidades muy peque�as. Presenta adem�s la ventaja de su gran estabilidad t�rmica."Los resultados muestran que la reformulaci�n de los alimentos est� modificando el perfil de edulcorantes utilizados en distintas categor�as de productos. Esto pone de manifiesto la necesidad de mantener una monitorizaci�n continua del mercado alimentario", se�ala Asier L�niz, primer autor del estudio.Cabe destacar que en esta investigaci�n no se ha cuantificado de manera experimental la cantidad real de edulcorantes presentes en los alimentos y bebidas, sino que nos hemos basado exclusivamente en la informaci�n declarada en el etiquetado de los productos. "Teniendo en cuenta que no existe ninguna normativa de aplicaci�n general que exija declarar en el etiquetado la cantidad de cada edulcorante presente en los alimentos y bebidas, de este estudio no pueden extraerse conclusiones sobre el consumo de edulcorantes por parte de la poblaci�n", aclara Mar�a Puy Portillo.Novedad, combinaci�n de LNCSOtra de las conclusiones del trabajo es que la combinaci�n de varios edulcorantes en un mismo alimento constituye la pr�ctica m�s habitual y se ha convertido en la estrategia predominante de reformulaci�n, ya que la mayor�a de los productos contienen dos o tres LNCS utilizados de forma conjunta. Adem�s, la industria alimentaria tiende a utilizar sustancias de alto poder edulcorante para usar la m�nima cantidad posible. Ambos hechos son relevantes ya que permiten minimizar el regusto que producen algunos edulcorantes.En consecuencia, "en la actualidad, el consumidor puede estar expuesto a edulcorantes diferentes, a trav�s de m�s tipos de alimentos y bebidas que hace unos a�os. No obstante, dado que, como se ha se�alado, se tiende a utilizar cantidades peque�as, esta situaci�n no significa necesariamente que la cantidad ingerida sea mayor", concluye Mar�a Puy Portillo







