NoticiaCada kilo de oro extraído puede requerir entre uno y cinco kilos de mercurio. Un análisis satelital identificó al menos 41 balsas activas.La explotación altera los ríos, afecta los ecosistemas acuáticos y amenaza una zona intangible destinada a proteger a un pueblo indígena en aislamiento. Foto: CortesíaPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD01.08.2026 12:52 Actualizado: 01.08.2026 12:52

La minería ilegal de oro continúa avanzando dentro del Parque Nacional Natural (PNN) Río Puré, en la Amazonía colombiana, pese a las medidas de protección que existen sobre esta área protegida. Un nuevo análisis satelital realizado por la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS) identificó al menos 41 balsas mineras que permanecen activas en el río Puré, una situación que representa riesgos ambientales y también una amenaza para el único pueblo indígena en aislamiento verificado en el país. LEA TAMBIÉN El análisis fue elaborado a partir de imágenes captadas el pasado 19 de julio y permitió documentar la ubicación y distribución de las estructuras utilizadas para la extracción ilegal de oro. De acuerdo con la información de la FZS, cada una de estas balsas puede extraer hasta tres kilogramos de oro al mes. Si las 41 identificadas permanecen operando bajo ese promedio, la extracción podría alcanzar al menos 120 kilogramos de oro durante un mes.El dato adquiere mayor relevancia por el uso de mercurio asociado a este tipo de actividad. Según el comunicado, para obtener un kilogramo de oro se utilizan entre uno y cinco kilogramos de este metal, lo que representa un riesgo para los ecosistemas y para la salud de los pueblos indígenas que habitan en la zona.La actividad minera ilegal genera además impactos sobre los cuerpos de agua. La extracción altera el cauce de los ríos, remueve sedimentos y afecta la calidad del agua, mientras que la contaminación por mercurio puede comprometer los hábitats acuáticos y el sistema hidrobiológico.La actividad altera los ríos, remueve sedimentos y puede contaminar las fuentes de agua con mercurio Foto:Archivo particularLa situación también genera preocupación por las características particulares del PNN Río Puré. El área protegida es considerada una de las más importantes para la conservación de la biodiversidad amazónica y cuenta con una protección especialmente estricta debido a la presencia del pueblo Yurí - Passé, que permanece en aislamiento.El parque tiene una zona intangible en la que existen medidas muy estrictas destinadas a evitar la presencia de personas y, con ello, reducir el riesgo de contacto con este pueblo indígena. Sin embargo, la presencia ilegal de personas vinculadas a la minería estaría vulnerando estas medidas e incrementando de manera crítica el riesgo de contacto, una situación que, según la FZS, amenaza la supervivencia del pueblo en aislamiento.La contaminación por mercurio constituye otro de los riesgos señalados. El comunicado explica que este elemento se evapora a temperatura ambiente y que las lluvias pueden arrastrarlo hacia fuentes de agua cercanas. De esta manera, sus efectos podrían alcanzar no solamente al pueblo Yurí - Passé, sino también a los territorios indígenas colindantes. LEA TAMBIÉN Análisis con imágenes satelitalesLa identificación de las 41 balsas mineras fue posible mediante el análisis de imágenes satelitales de la constelación PlanetScope y el uso de herramientas de sistemas de información geográfica (SIG). La Sociedad Zoológica de Frankfurt señaló que este trabajo hace parte de las acciones que desarrolla conjuntamente con Parques Nacionales Naturales de Colombia para fortalecer el monitoreo, la vigilancia y la protección de los ecosistemas amazónicos.Los resultados, según la organización, aportan nueva evidencia técnica para apoyar la toma de decisiones y las acciones de control frente a una problemática que continúa avanzando dentro de una de las áreas protegidas más remotas y biodiversas del país.La FZS considera urgente mantener una presencia permanente en la zona y coordinar acciones con Brasil, debido a la gravedad de los daños ambientales y los riesgos asociados con la actividad minera ilegal.El nuevo análisis también amplía las alertas que ya habían sido emitidas sobre la situación del PNN Río Puré. El comunicado recuerda que un informe de Minería ilegal de oro en el Parque Nacional Río Puré, elaborado por MAAP, reportó más de 500 hectáreas de deforestación ilegal asociadas con la minería de oro dentro del parque desde 2024.En ese informe participó la Sociedad Zoológica de Frankfurt mediante la Alianza Amazónica para la Reducción de los Impactos de la Minería de Oro (AARIMO). El nuevo análisis satelital, por tanto, aporta información adicional sobre la permanencia de la actividad extractiva dentro del área protegida y sobre la cantidad de balsas que continúan operando.Minería ilegal de oro en el Bajo Cauca. Foto:Gobernación de AntioquiaLa presencia de 41 estructuras mineras identificadas en las imágenes del 19 de julio evidencia que la problemática persiste y que la extracción ilegal de oro continúa desarrollándose dentro de un territorio sometido a medidas especiales de protección.Un área con protección especialEl PNN Río Puré tiene una importancia particular por albergar al pueblo Yurí - Passé, que permanece en aislamiento. Esta condición hace que las medidas de protección sean más estrictas que las aplicadas en otras áreas protegidas.La existencia de una zona intangible busca preservar las condiciones necesarias para que el pueblo pueda permanecer aislado. La entrada ilegal de personas al territorio, asociada en este caso con la actividad minera, incrementa el riesgo de contacto y agrega una dimensión adicional a los impactos ambientales provocados por la explotación de oro.Para la Sociedad Zoológica de Frankfurt, los nuevos datos refuerzan la necesidad de fortalecer las acciones de monitoreo, vigilancia y control, así como de garantizar presencia permanente y coordinación con Brasil.La organización internacional trabaja en conservación de la naturaleza, con especial énfasis en paisajes protegidos. Tiene su sede central en Frankfurt, Alemania, y desarrolla actividades en 18 países junto con comunidades locales, autoridades ambientales, administradores de áreas protegidas, autoridades estatales y otras organizaciones. LEA TAMBIÉN En Colombia, la FZS comenzó sus operaciones en 2014, cuando apoyó la conservación de las llamadas charapas o tortugas amazónicas de río en el río Caquetá, junto con el Parque Nacional Natural Cahuinarí. En 2016 se estableció como una organización registrada en el país y comenzó un vínculo de largo plazo con la conservación de la Amazonía colombiana.Vista aérea del terreno donde extraen oro. El color turquesa del agua es debido al mercurio. Foto:DANIEL MUÑOZ. AFPActualmente, su trabajo en Colombia se concentra en dos paisajes: el gran Paisaje Chiribiquete y La Planicie Amazónica. En este último contexto se inscribe el trabajo de monitoreo que permitió identificar las 41 balsas mineras que, de acuerdo con las imágenes analizadas, continúan activas en el río Puré.Los resultados vuelven a poner el foco sobre la presión que enfrenta esta zona de la Amazonía por la minería ilegal de oro y sobre la necesidad de fortalecer las acciones para proteger tanto los ecosistemas como los pueblos indígenas que permanecen en aislamiento.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.