El director David Lowery creció en una familia protestante que le prohibía escuchar música pop. “Para mis padres Madonna transgredía todo lo sagrado”, explica. De pequeño, la veía hasta con miedo, pero ese terror se fue transformando en admiración. “Siempre me ha fascinado ver cómo utilizaba el lenguaje y las representaciones visuales de la fe con otro propósito. He llegado a apreciarlo porque lo entiendo: cuando las estrellas del pop usan esa imaginería católica, para mí cobra un significado más profundo y atractivo”. A partir de ese conflictivo acercamiento religioso, Lowery escribió Mother Mary (que se estrena en cines el 31 de julio), en la que Anne Hathaway es la Virgen María del título, una diva del pop, inspirada en Beyoncé o Taylor Swift y cuya música han creado entre Charli XCX, Jack Antonoff y FKA Twigs (quien incluso se reserva un pequeño papel de médium en el filme). Hathaway encarna a una cantante en crisis que busca a su antigua amiga Sam Anselm, con la que creó su imagen virginal (siempre con un halo en la cabeza), para que le confeccione el vestido de su regreso a los escenarios. Michaela Coel (Londres, 38 años) interpreta a esta diseñadora que lleva una década recluida en un viejo castillo, con un granero como lúgubre taller, y que recibe a regañadientes a esta amiga que la traicionó. Coel leyó primero el guion como colega escritora de Lowery, pero el director vio en ella a este personaje que lanza verdades como afilados puñales para exorcizar su dolor. “Me identifiqué con ella porque como escritora que soy, sé lo que es vivir en la sombra de los éxitos de los demás, y eso es algo que un diseñador de moda también entiende”, explica Coel, que lleva toda su carrera tirando de su propia vida para crear. Primero lo hizo en Chewing Gum (2015), donde exageró su infancia y adolescencia en el East London como fanática religiosa, y después, con mucho éxito y el primer Emmy para una actriz negra, en la miniserie Podría destruirte (2020), en la que reveló públicamente la agresión sexual que sufrió precisamente cuando escribía Chewing Gum. Y ahora está terminando el rodaje de su siguiente serie, First Day on Earth, en la que interpreta a una autora que vuelve a su Ghana natal para reunirse con su padre, como le ocurrió a ella, británica de padres ghaneses, criada por su madre en Londres, mientras su progenitor volvía a África. Coel se siente más a gusto con la definición de escritora y artista que con la de solo actriz, y ha trabajado poco a las órdenes de otros: lo hizo en Black Mirror, Los últimos Jedi, Black Panther: Wakanda Forever; y este año, después del estreno de Mother Mary, llegará el de The Christophers, de Steve Soderbergh, haciendo de “pintora fantasma” para el artista interpretado por Ian McKellen. Para convertirse en Sam Anselm, la diseñadora de vestuario Bina Daigeler le enseñó a coser a máquina, le imaginó un pasado y saboreó un intenso rodaje en el que solo podía descomprimir saliendo por clubs de tecno alemanes con su compañera de reparto Hunter Schafer. Pregunta. ¿Por qué Sam crea un estilo virginal para su amiga?Respuesta. No creo que sea justo decir que Sam crea a Mother Mary, pero formó parte de su creación. La escuchó, entendiendo qué partes de su cuerpo no le gustaban, cuáles sí y permitiendo que se sintiera cómoda, bella y poderosa sobre el escenario. Siempre he pensado en mi personaje como la protectora.P. Tienen una relación muy complicada.R. Su relación artística nace a partir de la amistad, incluso del amor que sentían la una por la otra. Pero el guion está lleno de misterios y preguntas. Cada uno puede tener su versión. Es una historia de traición, de venganza, de desprecio. También trata sobre la fama. Durante un breve periodo de mi vida fui cómica y me fue bastante bien. Luego, tuve que dedicarme a otras cosas. En resumen, descubrí que si no haces ciertas cosas por tus amigos, la fama te acaba pasando factura a la larga.P. La fama es consecuencia del trabajo duro en su caso…R. No sé si trabajo tanto. Desde la covid no había hecho ninguna gira promocional, he hecho un par de proyectos últimamente, cosas pequeñas. Tengo algún momento de intensidad, pero llevo una vida bastante normal, me relajo mucho.P. ¿En qué consiste esa vida normal?R. Viajar. Me gusta la música. Me gusta ir a bailar a la discoteca.P. ¿Qué tipo de música baila? R. Me gustan el afro-tecno y el R&B clásico. Ver a mis amigos, irme de vacaciones con ellos. Llevar a mi madre de vacaciones. Llevar a mis sobrinas de viaje, ir a un restaurante y comer patatas fritas con una niña de cinco años es lo más divertido. Ver la tele. Invito a mis amigos y vemos programas basura.P. Su madre, Kuukua Kwenua Osborne, era modista. ¿Fue una inspiración a la hora de crear este personaje?R. ¡Muchísimo! Ella es mi Mother Mary. Toda mi creatividad viene de ella. Hizo el vestido de novia de mi mejor amiga. Y todavía me hace vestidos, batas y otras prendas. Por ella probablemente me encanta la moda, respeto mucho lo que hacen las maisons, me encanta ver a nuevos directores artísticos llegar y plasmar su nueva visión en una marca con tradición, ver cómo crean cosas que usarás todos los días durante los próximos 10 años de tu vida. También me encanta que la moda me permita colaborar con otras personas, por eso trabajo con estilistas, todos colaboramos… Quizás porque soy escritora y paso mucho tiempo sola, estas oportunidades de trabajar con creativos de diferentes ámbitos me dan muchísima satisfacción.