La Comunidad de Madrid se resiste a las demandas para conocer un dosier que debería resolver enigmas como el precio pagado o el uso previsto para el inmueble

33 horas. Menos de un día y medio. Eso tardó el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en reaccionar a la crisis del ático de lujo desde que EL PAÍS publicó la noticia de la insólita compra hasta que el consejero portavoz, Miguel Ángel García Martín, anunció su venta. Sin embargo, tres días después siguen sin conocerse los detalles más básicos de este caso, que deberían estar en una carpeta, el expediente de compra con datos que sigue ocultando la Comunidad de Madrid como el precio pagado, el uso previsto y la memoria que justifique la extraña decisión de implantar una oficina en el ático de un edificio residencial.

El Gobierno de Ayuso salió este viernes por la tarde al paso de las acusaciones de opacidad de la oposición, incluido Vox, prometiendo que el expediente será publicado. “Por supuesto, todas las operaciones que realice esta empresa y cualquiera otra también estarán en sus memorias de actividades. Nosotros sí que rendimos cuentas, nosotros sí que somos transparentes”, dijo García Martín durante una visita a la zona devastada por los incendios.