Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas en Herrera de Pisuerga (Palencia) han sacado a la luz un descubrimiento que permite entender mejor la evolución de los militares romanos en el norte de la península Ibérica. Los trabajos han confirmado que el enclave no estuvo ocupado por un único campamento, sino por dos recintos militares romanos construidos de forma sucesiva sobre el mismo terreno, una circunstancia que aporta nuevos datos sobre la organización y transformación de uno de los principales asentamientos del ejército romano en el norte de Hispania.

La campaña forma parte del proyecto de investigación Arqueología y arquitectura civil y militar en el norte de Hispania, coordinado por la Unidad de Arqueología de IE University, que tiene como objetivo principal “delimitar las estructuras campamentales documentadas en la localidad y definir con mayor precisión su desarrollo, orientación y límites en el sector oriental del yacimiento”. Los investigadores consideran que los resultados suponen un “avance significativo” en el conocimiento de este enclave y de las distintas fases que experimentó a lo largo de su historia.

Dos campamentos construidos en épocas diferentes

La ampliación de la superficie excavada ha permitido demostrar que este espacio militar fue objeto de sucesivas reformas adaptadas a las necesidades de las unidades romanas aposentadas en la zona, entre ellas la legio IIII Macedonica, una de las principales protagonistas de la presencia romana en este territorio tras las guerras cántabras. Aunque los materiales recuperados aún están siendo analizados, los resultados preliminares ya permiten diferenciar claramente dos campamentos sucesivos, denominados por los arqueólogos Herrera I y Herrera II.