0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLos ceretanos, un antiguo pueblo que vivía en las altas montañas de la cara sud del Pirineo, se habían mantenido aislados durante siglos. A los romanos, durante la conquista de Hispania, tampoco les preocupó demasiado. Al menos hasta que se dieron cuenta que esa zona era clave para unir Narbo Martius (Narbona) e Ilerda (Lleida).Casi dos siglos después de la llegada de los romanos a Emporion en el año 218 antes de Cristo, y tras superar mil y una vicisitudes en toda la península, las legiones tuvieron que afrontar una última campaña para hacerse con el control de todo el territorio.Emboscadas que hacían huir a los romanosLa guerra la dirigió el general Cneo Domicio Calvino, gobernador de Hispania Citerior. Las hostilidades comenzaron en el año 39 antes de Cristo, con la represión de una revuelta de los Ceretani. Arqueólogos de la Universitat Autónoma de Barcelona acaban de descubrir en la Cerdanya los restos de un campamento romano vinculado a estos violentos sucesos.El historiador Casio Dio registra una de esas batallas, en la que los ceretanos emboscaron a las tropas romanas, que se vieron obligadas a retirarse. Cneo Domicio Calvino castigó a sus soldados por huir y posteriormente acabó con las hostilidades con rapidez y contundencia, explican los expertos.Las balas de honda inscritas con el nombre de Cneo Domicio Calvino, gobernador de Hispania Citerior UABEl equipo integrado por Oriol Olesti, Joan Oller, Jordi Morera y varios investigadores locales llevó a cabo, en abril de 2024, un estudio sistemático de la zona boscosa de pino albar que domina el paso hacia la vía al Collet de Jovell (Urús, Cerdanya), un paso de montaña situado a los pies de la sierra del Moixeró.La intervención permitió recuperar una colección de materiales arqueológicos de gran importancia que han contribuido a redefinir la interpretación histórica de la conquista romana de Catalunya, al representar lo que parece ser el último episodio militar conocido del conflicto.Lee tambiénLos objetos recuperados incluyen clavi caligae (tachuelas de hierro de sandalias legionarias romanas) y artefactos de militaria como balas de honda, fíbulas, monedas... que han permitido datar el sitio de forma general en la segunda mitad del siglo I antes de Cristo.El hallazgo de dos particulares balas de honda inscritas sirvió a los arqueólogos para obtener una fecha mucho más precisa. La leyenda conservada era CN(eus) D(omitius), referencia clara a Cn. Domitius Calvinus, representante de Augusto en la provincia de Hispania Citerior en el 39 a.C. y comandante de las tropas que lucharon contra los ceretanos.Recreación históricas que revive la batalla de una legión romana Carlos Castro / Europa PressLa principal hipótesis de los investigadores es que este yacimiento corresponde a un campamento militar romano vinculado a los combates de ese episodio, situado en un punto estratégico de acceso a la llanura de la Cerdanya.Hasta ahora, la revuelta de los Ceretani se había ubicado tradicionalmente en una zona más occidental de los Pirineos. Pero los descubrimientos de Collet de Jovell sitúa estos acontecimientos en el territorio original del antiguo pueblo pirenaico, una región ampliamente documentada gracias al trabajo realizado en los últimos 25 años.“Esto representa el último episodio conocido de conflicto entre los pueblos indígenas de la actual Catalunya y las tropas romanas, un enfrentamiento que culminó con el abandono generalizado de los asentamientos Ceretani, víctimas de una dura represión que desmanteló sus estructuras”, concluyen los especialistas de la UAB.Periodista