OpiniónDespache, presidente De La Espriella, desde allí, sin prevenciones. Demuestre que un Tigre no se deja ‘petrificar’, ¡buhaaa!, por espantos.SUBEDITOR31.07.2026 22:01 Actualizado: 31.07.2026 22:01 El próximo viernes el presidente Petro deja el Palacio de Nariño. Se va, entre más escándalos que aplausos. No hay juegos pirotécnicos, sino fuego amigo, como dicen que fue siempre en los salones del poder. Triste espectáculo.Lamentablemente no le fue bien al primer gobierno de izquierda. Su estilo pendenciero y hasta megalómano llevó a Petro a no vivir en paz total ni con la oposición ni con las personas de su entorno, siquiera.No se supo rodear. Los funcionarios expertos, con bagaje, no duraron porque lo cuestionaron de buena fe, en busca de no dejarlo equivocar. Más bien, o más mal, nombró ministros y funcionarios sin trayectoria, más por simpatía política que por capacidades técnicas. Algunos con líos judiciales. En el gabinete se hacían más cambios que en un partido de baloncesto. Con unos 65 ministros en un período no puede haber continuidad en la ejecución.Dejará algunas cosas positivas, claro. Pero el balance da rojo en sus principales promesas. En la paz, los grupos criminales se fortalecieron, creció la coca, y mientras tanto en nuestras Fuerzas Armadas descabezó generales como quien tumba naranjas. Eso, además de los ataques a las instituciones, el desastre en salud y la corrupción, en que parece que la plata se fue en carrotanques.Llega Abelardo De La Espriella, con el propósito de un gobierno regional. Por lo pronto, el gabinete de expertos, serio, de trayectoria, da esperanzas. Y parece que él escucha, y eso es valioso. Lo de posesionarse en Cali y no en una guarnición en Popayán es buen mensaje. Hoy quiero sugerirle que reconsidere dejar el Palacio de Nariño como museo y gobernar desde el viejo Palacio de San Carlos.La Casa de Nariño fue pensada para las necesidades de la Presidencia y proyecta respetabilidad. Es allí, principalmente, donde deben despachar los mandatarios.Hay muchos inconvenientes. Se necesitan numerosas reformas, que cuestan y se demoran. Hay asuntos claves de logística, de seguridad, de comodidad e inclusive de imagen, de proyección hacia el mundo. La Casa de Nariño fue pensada para las necesidades de la Presidencia y proyecta respetabilidad. Es allí, principalmente, donde deben despachar los mandatarios, sin pensar en lo que dijo Petro de que es fría, fea, fofa y que asustan. Es que a Petro en sus madrugadas de desvelo a lo mejor se le aparecían espíritus de derecha, la Patasola o el Sombrerón a caballo. Y no era Uribe.Despache, presidente De La Espriella, desde allí, sin prevenciones. Demuestre que un Tigre no se deja ‘petrificar’, ¡buhaaa!, por espantos. Si acaso, haga sahumerios contra las malas vibraciones. Se puede bañar a las tres de la tarde con agua de ruda, que espanta la duda y el olor del que se muda; le agrega romero, que da claridad mental y ahuyenta el mal. Y un atado de albahaca, que protege de ojerizas y a la envidia ataca. Todo esto mientras va diciendo: “San Benito Abad, el Pacto alejad. Arcángel san Miguel, aleja de aquí a Luzbel; oh, san Pancracio, bendice este palacio”. Amén.Y si aún no es suficiente, puede exorcizarlo. Uno mismo dice con el índice y el pulgar en cruz: “En el nombre de Jesucristo, hijo del Dios vivo, te ordeno que salgas de este cuerpo Ejecutivo”.No tema, señor presidente. Llegue tranquilo al palacio de la 7.ª, gobierne para todos, en las regiones, en las capitales, en Barranquilla, en Medellín, en Suaita, pero como centro de mando, en la comodidad de la Casa de Nariño. Porque no se puede olvidar que Bogotá es la capital del país, donde están los demás poderes. Como será un gobierno cachacosteño, sí que se ajusta decir: buen viento y buena mar. Eche.* * * *Estoy con nieve en los ojos. Esta columna tiene hoy un lector menos, y el país, un intelectual, un escritor y un maestro del periodismo menos. Se fue Plinio Apuleyo Mendoza al encuentro con Dios, con Gabo, con Mario Vargas Llosa y otros grandes de las letras. Deja varios libros bellos, pero sobre todo deja huella, amigos y recuerdos para siempre.luioch@eltiempo.com Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.