Este Gobierno es venal y el presidente es un desquiciado, atrapado por jóvenes mujeres de poca monta. No lo digo al desgaire, sino con dolor patriótico, porque todos somos damnificados directos de este inicuo estado de cosas.Hay un aparte muy diciente del libro que publicó en febrero pasado Paula Bolívar, la periodista que destapó en 2024 el affaire de los carrotanques. Citando a Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, la periodista escribe: “Pinilla le dijo al magistrado que si el escándalo de los carrotanques no hubiera estallado, ellos habrían saqueado por completo la UNGRD: ‘Ya después de untada la mano empezamos a hacer negocios. Nosotros ya estábamos inmersos en este tema de corrupción, esa es la realidad. Se lo digo con vergüenza, si no se hubieran dado cuenta de lo que pasó con los carrotanques, Dios no quiera, qué estaría pasando hoy’”.El libro de Paula Bolívar va a servir de espejo de la corrupción del Gobierno Petro. Es el testimonio irrebatible, la prueba irrefutable, de una administración pródiga en hechos dolosos. Las cuentas que presenta la autora son espeluznantes: “El contrato con el que empezó el escándalo, el de los carrotanques, fue por 46.800 millones de pesos. Los jagüeyes costaron 75.000 millones de pesos. Las ollas comunitarias comprometen unos 20.000 millones de pesos. Un programa de plantas desalinizadoras, que está suspendido por irregularidades en el proceso contractual, implica 42.000 millones de pesos”. El 25 de septiembre de 2023, Olmedo López, el director de la UNGRD, desayunó en el Hotel Tequendama con Sandra Ortiz, la consejera presidencial para las regiones, que vivía en la suite 2312 del hotel, y con el presidente del Senado, Iván Name. Escribe Paula Bolívar: “Ese desayuno fue exclusivamente para garantizarle al senador Iván Name que él, López, cumpliría con la entrega de los 3.000 millones de pesos, porque así se lo había ordenado el director del Dapre, Carlos Ramón González. A cambio, Name debía apoyar en el Congreso los proyectos de ley del Gobierno Petro”. Es decir, los funcionarios de Petro hurtaron dinero del pueblo para que se aprobaran las leyes para beneficiar al pueblo. Esa fue la trapacería de este Gobierno inmoral.En la noche, Olmedo López le dio la orden a Sneyder Pinilla de conseguir los 3.000 millones de pesos y 1.000 millones más para el presidente de la Cámara de Representantes, Andrés Calle. Pinilla le preguntó a López de dónde iban a sacar el dinero. La respuesta del director fue: “Para eso el Ministerio de Hacienda nos giró 700.000 millones de pesos”. Pinilla explicó luego a la Justicia que de ahí surgió la idea del contrato de los carrotanques para La Guajira. Es decir, de un soborno ordenado por la Presidencia de la República nació el desfalco de los carrotanques. El 12 de octubre de 2023, Pinilla acompañó a Sandra Ortiz al edificio Basel Unidad Residencial. Entraron en una camioneta Toyota al sótano. Llevaban el dinero para el presidente del Senado. Sandra Ortiz despidió a Pinilla con estas palabras que se hicieron famosas: “Hasta acá llegas tú”. Ella subió sola con la tula hasta el apartamento 802 de Iván Name.El Gobierno Petro finaliza con dos altos funcionarios prófugos de la Justicia: el exguerrillero Carlos Ramón González, quien fuera jefe en el M-19 de Petro y de Olmedo López y hoy asilado en Nicaragua; y el exguerrillero César Manrique, del M-19, director del Departamento Administrativo de la Función Pública. Manrique recibió 3.800 millones de pesos de contratos de la UNGRD, que, según Paula Bolívar, “se hicieron con el ánimo de saquear la entidad y beneficiar a Manrique”.El deber del presidente Petro era vigilar el gasto, pero a él la presidencia solo le interesaba como una tribuna más para exhibir su narcisismo y caudillismo. Su inclinación a nombrar malhechores se hizo evidente de principio a fin (vide Daniel Quintero, superintendente nacional de salud).Paula Bolívar titula su libro El desastre de los decentes. Hay que recordar que en las elecciones de 2018 Olmedo López y Gustavo Petro hicieron campaña presentándose como los decentes. Hay un afiche con las fotografías de ambos que reza: “Este 11 de marzo tienes una cita con los #DECENTES. Olmedo López, Senado. Gustavo Petro, Consulta”. Hoy esas fotos parecen más las de una ficha policial.Paula Bolívar Pinilla, El desastre de los decentes (Aguilar, febrero de 2026).