Actualizado S�bado,

agosto

00:34En Madrid se consume m�s coca�na que hace dos a�os. La huella de esta droga en las aguas residuales de la capital pas� de unos 380 miligramos diarios por cada 1.000 habitantes en diciembre de 2023 a alrededor de 470 en octubre de 2025. Al mismo tiempo, las muestras llevadas a Energy Control son cada vez m�s puras: su concentraci�n media de coca�na aument� del 48,2% registrado en 2014 al m�ximo hist�rico del 70,7% alcanzado en 2024. Esa mayor pureza convive, sin embargo, con un c�ctel que el comprador no ve: el 42% de las 6.028 muestras examinadas durante la �ltima d�cada conten�a alguna sustancia activa distinta de la coca�na.As� lo recoge el nuevo informe Sustancias ocultas, elaborado por Energy Control a partir de los an�lisis realizados entre 2016 y 2025. De las 6.028 muestras entregadas como coca�na, 2.525 estaban adulteradas. Casi una de cada cuatro —1.378, el 22,9%— conten�a levamisol, un antiparasitario utilizado en el pasado tanto en humanos como en animales y que contin�a disponible en medicina veterinaria.La definici�n de adulteraci�n no incluye todos los productos inocuos para �cortar� una papelina. Energy Control contabiliz� solo las sustancias activas a�adidas a la coca�na o utilizadas para sustituirla. Quedaron fuera los az�cares, los almidones y otros productos sin efectos estimulantes que sirven para aumentar el volumen. Por tanto, una muestra clasificada como no adulterada no ten�a necesariamente un 100% de coca�na.Entre los componentes ocultos destac� el levamisol. De las 1.411 muestras de diferentes drogas en las que apareci� durante los diez a�os analizados, 1.378 hab�an sido vendidas como coca�na. Es decir, el 97,7% de todas sus detecciones estaba relacionado con este mercado. Seg�n los investigadores, �detectar levamisol equivale casi siempre a estar ante una muestra� de coca�na.El medicamento fue desarrollado durante la d�cada de 1960 para eliminar gusanos y otros par�sitos. Despu�s tambi�n se utiliz� en algunos tratamientos relacionados con el sistema inmunitario. Sus efectos adversos hicieron que su uso en humanos fuera retirado o restringido en numerosos pa�ses, aunque sigui� disponible en medicina veterinaria.Su presencia en el polvo blanco no responde �nicamente al prop�sito de aumentar la cantidad vendida. El levamisol tiene un aspecto similar al de la coca�na, es relativamente barato y puede a�adirse sin alterar visiblemente el producto. Adem�s, el organismo transforma una parte en aminorex, otro estimulante. Por este motivo, se ha utilizado para prolongar o reforzar la sensaci�n de activaci�n mientras se reduce la cantidad de coca�na incluida en la mezcla.Energy Control relaciona su consumo involuntario con una fuerte reducci�n de los gl�bulos blancos, que deja al organismo m�s expuesto a las infecciones. Tambi�n puede provocar inflamaci�n de los vasos sangu�neos, lesiones en la piel, da�os en el sistema inmunitario y alteraciones en la sustancia blanca del cerebro. El informe recoge adem�s casos graves de da�os en los ojos que pueden dejar cicatrices irreversibles.El c�ctel no terminaba ah�. En 1.161 muestras entregadas como coca�na apareci� cafe�na, un estimulante accesible y barato que permite a�adir volumen y reforzar la sensaci�n de activaci�n. Otras 930 conten�an fenacetina, un antiguo medicamento contra el dolor y la fiebre retirado en numerosos pa�ses por los da�os que puede causar en los ri�ones y por su relaci�n con determinados c�nceres del aparato urinario. M�s del 92% de todas las detecciones de fenacetina realizadas por Energy Control pertenec�an a muestras vendidas como coca�na.Tambi�n se identificaron anest�sicos locales como la lidoca�na, la proca�na, la tetraca�na o la benzoca�na. Estas sustancias provocan un entumecimiento parecido al que produce la coca�na en las enc�as y otras mucosas. Su inclusi�n permite imitar una de las se�ales que algunos compradores utilizan para comprobar de manera artesanal la supuesta calidad del producto y crear una falsa impresi�n de pureza.La paradoja es que la coca�na est� ahora mucho menos adulterada que hace una d�cada. Otro informe, elaborado a partir de 7.494 muestras analizadas entre 2014 y 2024, constat� que el porcentaje de muestras adulteradas baj� del 80,6% al 37,5%. La ca�da no fue continua: alcanz� un m�nimo del 25,9% en 2023 y volvi� a subir al a�o siguiente. La sustituci�n completa de la coca�na por otras sustancias fue minoritaria y afect� al 2,5% del conjunto analizado.Mientras descend�a la adulteraci�n, la pureza media aument� m�s de 22 puntos en diez a�os. Incluso las muestras que conten�an otros principios activos alcanzaron en 2024 una concentraci�n media de coca�na del 56,2%, ocho puntos por encima del promedio de todas las analizadas una d�cada antes.