Fósiles de un reptil marino prehistórico en diferentes placas de roca muestran la estructura detallada de su esqueleto, con segmentos de la cola y extremidades (Crédito: Gentileza, estudio Arcosaurio marino basal altamente acuático con preservación de tejidos blandos, publicado en Science Advances)Un equipo internacional de científicos describió un fósil de 245 millones de años de Austronaga minuta hallado en China, con preservación de casi todo el esqueleto y gran parte del sistema digestivo. El fósil permitió identificar órganos internos como estómago, hígado e intestinos, además de mostrar que este reptil marino de cuello largo ya presentaba adaptaciones avanzadas a la vida acuática hace unos 245 millones de años, durante el Triásico. Los resultados se publicaron el 29 de julio de 2026 en Science Advances, según Phys.org.Entre los autores figuran expertos de China, Europa y Estados Unidos, siendo que el ejemplar casi completo se encuentra en Beijing.Austronaga minuta medía apenas 60 centímetros, pero tenía un cuello y una cola muy largos (Crédito: Gentileza, estudio Arcosaurio marino basal altamente acuático con preservación de tejidos blandos, publicado en Science Advances)Aunque medía apenas 60 centímetros, el animal tenía un cuello y una cola muy largos. En los mares de lo que hoy es China, los reptiles marinos de cuello largo no eran raros en el Triásico, pero este ejemplar destacó por su grado de preservación, detalló Phys.org.PUBLICIDADEl equipo, conformado por Stephan Spiekman, paleontólogo del State Museum of Natural History Stuttgart y la University of Hohenheim; Wei Wang, del Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology de Beijing; y Nick Fraser, de National Museums Scotland; indicó que Austronaga minuta usaba la cola para impulsarse en el agua. Sus extremidades delanteras, alargadas y con forma de aleta, servían para dirigir el movimiento y mantener la estabilidad.Las extremidades traseras, en cambio, estaban muy reducidas y casi no intervenían en la natación. Ese diseño corporal resulta llamativo porque Austronaga minuta estaba estrechamente emparentada con arcosaurios terrestres, grupo que incluye cocodrilos y dinosaurios.PUBLICIDADSpiekman afirmó a Phys.org que el hallazgo muestra que representantes tempranos de ese linaje ya habían desarrollado adaptaciones complejas a la vida en los océanos, comparables a las de otros grupos más conocidos de reptiles marinos fósiles. El estudio también subraya que este animal no estaba estrechamente emparentado con otros reptiles marinos fósiles bien conocidos, como los ictiosaurios y los grandes mosasaurios, pese a compartir una forma de nado similar.El equipo utilizó fotografía con luz ultravioleta y espectrometría de masas para identificar los órganos internos del fósil (Crédito: Gentileza, estudio Arcosaurio marino basal altamente acuático con preservación de tejidos blandos, publicado en Science Advances)La clave del hallazgo apareció entre las costillas del fósil, donde los investigadores detectaron una región oscura. Tras examinarla con más detalle, concluyeron que se trataba de restos de un tracto digestivo conservado en gran medida.PUBLICIDADPara identificar los órganos, el equipo empleó fotografía con luz ultravioleta y espectrometría de masas. Esas técnicas permitieron distinguir con claridad varias estructuras internas por primera vez, según el medio.Wang señaló a Phys.org que los órganos internos de Austronaga parecían menos modificados. Describió un gran estómago en forma de saco en la parte delantera, seguido por un hígado rojizo en el que todavía pudieron detectar rastros de hemoglobina.Detrás de esas estructuras aparecía un tubo largo y simple que formaba el intestino delgado y el grueso. Para Wang, la disposición general indica que el sistema digestivo de Austronaga minuta tenía una organización relativamente simple.PUBLICIDADEl autor principal añadió que este fósil constituye el ejemplo más antiguo conocido de un sistema digestivo en gran parte completo en un reptil. Esa preservación amplía lo que se sabe sobre la anatomía interna de los reptiles marinos tempranos.Fraser explicó, según Phys.org, que a diferencia de las aves y los cocodrilos actuales, que tienen un estómago de dos partes, Austronaga tenía una sola cavidad. A su juicio, ese rasgo indica que los estómagos de los arcosaurios fueron al principio simples y que la especialización apareció después en la evolución.El investigador también señaló que Austronaga tenía un tracto digestivo bastante corto y poco complejo. Añadió que esa configuración se parece a la de los reptiles actuales que se alimentan de peces.PUBLICIDADEl trabajo forma parte de un análisis más amplio sobre la historia temprana de los grupos modernos de reptiles y su diversidad en los mares del Triásico. Según Phys.org, los investigadores esperan que nuevos hallazgos permitan precisar mejor la evolución de los reptiles marinos y de sus parientes terrestres.
Un fósil de 245 millones de años con órganos internos preservados podría reescribir la historia de los reptiles marinos
El hallazgo de Austronaga minuta reveló que los parientes tempranos de cocodrilos y dinosaurios ya habían desarrollado adaptaciones avanzadas a la vida acuática en el Triásico medio








