Un equipo de investigación del CONICET - integrado por expertos de La Plata, La Rioja y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)-, acaba de protagonizar un impactante descubrimiento en la provincia de La Rioja. Se trata del hallazgo de un nuevo género y especie de paracrocodilomorfo: Shakajlura riojanensis, es decir, “lagarto bendito de La Rioja”, un pariente lejano de los cocodrilos modernos que habitó la Tierra hace aproximadamente unos 237 millones de años atrás.

El espécimen habitó en lo que actualmente es la Formación Chañares que está ubicada en el Parque Nacional Talampaya. Según explicaron los especialistas, en aquella época remota, las condiciones climáticas y geográficas eran completamente distintas a las de hoy, ya que el entorno riojano albergaba ecosistemas complejos en los que la competencia por sobrevivir era feroz. La preservación de estos restos en suelo riojano abre nuevas líneas de investigación local. El área protegida continúa consolidándose como un verdadero paraíso para la ciencia mundial.

Shakajlura riojanensis: largarto bendito de La Rioja

Los análisis preliminares determinaron que este reptil alcanzó los 6 metros de largo totales. Además, los especialistas lograron recuperar piezas clave, entre las cuales había un cráneo de 60 centímetros. Estas imponentes dimensiones corporales demuestran el enorme potencial físico que poseía el animal, en tanto que su estructura ósea estaba perfectamente adaptada para cazar presas de tamaños muy diversos.