¿Ha tocado techo la incidencia de las bajas por IT? En el segundo trimestre, las faltas al trabajo por incapacidad temporal alcanzaron al 4,805% de los asalariados. La tasa es apenas 0,022 puntos porcentuales inferior al 4,827% de hace un año, pero se trata del primer descenso interanual desde 2023. Eso sí, se registra tras anotar un récord histórico del 5,111% en el arranque de 2026. Las cifras actuales, en cualquier caso, superan a las de la pandemia (4,54%) y en casi dos puntos al ejercicio 2007, que marcó el mínimo histórico de paro.El verdadero termómetro de las ausencias al trabajo por enfermedad no está en su número (es lógico que crezcan cuando aumenta el número de ocupados), sino en su incidencia. Todo el debate y las propuestas se basan en la forma de reducirla, aunque para ello hace falta un diagnóstico preciso. Y esto no es fácil.

A mayor empleo, más bajas, parece lógico. Pero un análisis de los registros de la Encuesta de Población Activa desde 2007 (el año con la menor tasa de paro hasta hoy y, en teoría, el mayor incentivo al mal llamado 'absentismo') plantea que lo ocurrido en España responde a otros factores. El 40% del aumento de la incidencia registrada respecto a la situación previa a la Gran Recesión responde a variables de 'demografía laboral': desde cambios en la edad, el género y la nacionalidad hasta el tipo de contratos. Llevan creciendo ininterrumpidamente desde 2007 y dar marcha atrás en esta tendencia es imposible.