La provincia de Huesca lleva un tiempo sonando con fuerza en el mundo de la alta gastronomía. Pero mucho antes, el vino de Somontano y sus bodegas ha sido uno de los grandes embajadores de esta provincia. La edición número 25 del Festival Vino Somontano que, como cada verano, se celebra este fin de semana en Barbastro es la excusa perfecta para organizar una escapada y, claro, descubrir algunos de los mejores planes para comer y beber bien este verano por allí y descubrir toda su riqueza culinaria y paisajística.La Ruta del Vino Somontano cumple 20 años este 2026. Unos cuantos más tiene la Denominación de Origen, fundada en 1984, y cuyas bodegas en estas dos últimas décadas han sido una gran referencia al hablar de enoturismo en el país. Más allá de las visitas y catas en bodegas y una amplia red de establecimientos para alojarse y comer que conforman también la ruta, actividades en los viñedos, planes con niños o abiertos también a quienes viajan con mascotas son algunas de las propuestas diferenciales desarrolladas a lo largo de todos estos años.La fiesta del vinoLa fiesta del vinoDurante este fin de semana y hasta el 2 de agosto en Barbastro se celebra el Festival del Vino. Una veterana cita que se convierte en una auténtica fiesta alrededor del vino, alejada de ese tono a veces elitista e intimidante del que siempre se habla cuando sale el tema del descenso en el consumo, sobre todo entre los más jóvenes.No se trata de hacer apología del alcohol a estas alturas, claro. Pero las veces que hemos estado por allí ver a gente de todas las edades descorchar una botella de buen vino local o, copa en mano, ir preguntando por los stands de las diferentes bodegas por tal o cual referencia es una imagen que casi alegra en un país cervecero, sobre todo en verano.El caso es que aquí, durante cuatro noches, se bebe vino de las bodegas del Somontano acompañado de tapas elaboradas por diferentes restaurantes de la provincia de Huesca y con especial protagonismo de cocineros locales. Además, tres chefs aragoneses con Estrella Michelin (Carmelo Bosque, de Lillas Pastia; Cristian Palacio, de Gente Rara y Eduardo Salanova, del restaurante Canfranc Express) cocinarán cada día como parte de la actividad denominada Experiencia Gastronómica. Maridado, claro, con vinos del Somontano.Las bodegasDurante los días del festival algunas bodegas de la zona también han organizado actividades especiales para quienes anden por la zona. No es mal plan, la verdad, dedicar las noches a esta cita en Barbastro y organizar visitas durante el día por los alrededores Una visita a Enate para probar algunos de sus vinos y asomarse a su colección de arte es siempre un buen plan. O maridar los quesos y embutidos de la zona mientras se descubre una de las bodegas más interesantes de la zona o, al menos, de nuestras favoritas: El Grillo y la Luna.Aunque Somontano en muy conocido por trabajar variedades foráneas que se adaptaron bien al terreno, hay bodegas que están trabajando en la recuperación de variedades autóctonas. Un ejemplo lo tenemos en Fábregas, una pequeña bodega situada en el propio municipio de Barbastro y que, de la mano de Gonzalo Alcalde Fábregas, parece estar leyendo muy bien las nuevas tendencias en el mundo del vino.Lee tambiénBodegaFabregasSe han animado a elaborar un pet-nat, su fresco tinto morastel -sólo 11,5 grados- reivindica esta variedad local con un resultado muy interesante, y el proyecto #cepasenpeligrodeextinción habla por sí solo. Así que visitar la bodega y, si hay suerte, que sea Flor Fábregas la que haga de guía es un plan más que recomendable cuando se visita la zona. Y quienes se topen con sus vinos en el Festival -el de garnacha blanca con barrica también está muy rico- ya saben.Pero, más allá del festival y de las catas más clásicas, algunas bodegas ofrecen otro tipo de actividades para quienes quieran una versión un tanto más activa de esto del enoturismo. Sommos, la icónica bodega que se suele comparar con el Guggenheim del Somontano, ofrece nada menos que un vuelo de 20 minutos en paramotor sobre la bodega. O, para los menos aventureros, paseos en bicicleta eléctrica por sus viñedos. Viñas del Vero, otra de las grandes bodegas de la zona, organiza picnics también entre viñas o atardeceres musicales en Blecua, su bodega insignia. Y para los que busquen relax, Laus ofrece yoga y cata de vinos. Son sólo algunos ejemplos de la amplísima oferta de actividades que, eso sí, sobre todo en verano mejor reservar con cierta antelación.BarbastroAlgunas ideas para comerA la hora de comer, la oferta es amplia, tanto en el propio Barbastro como en los diferentes pueblos de la comarca. El encantador La Bodega del Vero es siempre una opción fácil y muy fotogénica -es una tienda clásica con restaurante en la zona baja- sobre todo para quienes visiten por primera vez la zona y quieren probar platos y productos típicos de la zona.¿Nuestros favoritos? L’Usuella, de Jorge Zanuy, a quien llevamos ya años siguiendo la pista. Platos para compartir que se salen de los clásicos de la zona y conforman una carta más pensada para locales que para visitantes. Algo que siempre nos gusta. Los calamares con su salsa Burakku, los ricos callos, la oreja o el taco de trucha -mejor tapa el año pasado en el Festival del Vino- son algunos de sus platos másLee tambiénOvejaNegraOtra recomendación que esquiva los tópicos: La Oveja Negra, también en Barbastro. El menú “Rebaño gastronómico” a 35 euros que proponen Rafa Bautista en cocina y María Vegue en la sala en visita obligada. Estos dos encantadores jienenses -él paso por la cocina de Bagá- se encargan de absolutamente todo en este pequeño restaurante que tiene una distinción Bib Gourmand.Para picar algo, Alma Boca Arte o, si se busca una cocina más clásica, El Trasiego, -ambos en Barbastro- o Casa Pardina en Alquezar son lugares en los que también hemos comido bien cuando los hemos visitado.Y aunque el vino es la mejor excusa para acercarse por aquí, hay mucho más. Alquezar es de sobra conocido. Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, como en tantos otros sitios a veces se puede llegar a tener la sensación de estar paseando por una postal. Pero merece la pena, sobre todo si hay opción de hacer la popular ruta de las pasarelas de Alquézar. Requiere reserva y ticket.Como seguramente hará falta refrescarse, marcar en el mapa la cascada de Pozán de Vero o el Salto del Bierge -éste con aforo limitado- es buena idea. Los souvernirs también son muy sencillos porque estamos en buena temporada del Tomate Rosa de Barbastro. Además, Somontano acaba de estrenar Denominación de Origen para sus aceites de oliva virgen extra. Así que acercarse por la tienda de Ecostean, en pleno centro de Barbastro, para descubrirlos, catarlos y llevarse alguno puede ser el remate perfecto para este plan de verano.Y vino, claro. De vuelta a casa, una ensalada de esos tomates con AOVE del Somontano y una copa de su vino, será el mejor recuerdo del viaje.
Planes para comer y beber este verano en el Somontano
La comarca oscense celebra el verano entre bodegas, restaurantes, viñedos y paisajes que invitan a descubrir uno de los grandes destinos gastronómicos de Aragón






