Cabo sueltoLa presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D�az Ayuso.EFEActualizado Jueves,

julio

22:37Audio generado con IAPuede que la vida pol�tica de Isabel D�az Ayuso sea cada vez m�s un caos entre dos �ticos. A esta mujer le sale a cuenta buscar a partir de ahora establecimientos a pie de calle o s�tanos discretos, a juzgar por el gafe que los pisos altos y de lujo adquieren en sus manos. O en manos de sus allegados. O en manos de la instituci�n que preside. Un foll�n.A ver qui�n sale ahora a explicar y convencer sobre este desaguisado: comprar de estrangis un pisazo en una de las mejores fincas del barrio de Chamber�, no dar cuenta del dinero invertido, mirar para el otro lado si te preguntan por el motivo de la operaci�n, no aclarar de qu� va la empresa p�blica encargada de adquirir inmuebles para la Comunidad de Madrid (CAM) y vender la prenda reci�n comprada (en el pasado mes de abril) cuando te pillan sin salida. Porque eso ha hecho el equipo de Ayuso, intentar quitarse de enmedio el marronazo deshaci�ndose de la vivienda sin decir tampoco por cu�nto vuelve al mercado ni lo que probablemente se habr� perdido por el camino. Eso s�, anuncia donaci�n de lo recaudado a las v�ctimas de los incendios, porque es estupendo ponerse estupendo con el dinero de la gente. �Por qu� hay que donar el dinero de una operaci�n mal hecha y qui�n sabe si no algo peor?Alguien con mala intenci�n dijo hace unas horas en ronda de llamadas que la informaci�n de ese asunto sonrojante sali� de la panza del Partido Popular de Madrid. Qu� m�s da. Ayuso ha echado por el balc�n las cuatro reglas de las matem�ticas (sumar, restar, dividir y multiplicar) y ahora s�lo se maneja desde el enredo. El primer d�a que supimos lo del pisazo, Ayuso aleg� en su defensa que era v�ctima de una campa�a de �desprestigio�. No van por ah� las cosas. El desprestigio est� ya en la argamasa del poder pol�tico espa�ol. Lo que asoma aqu� es otra puntica de desverg�enza torp�sima. Quiz� a esto tambi�n debamos calificarlo como un juego malabar de la familia de las corrupciones. Gastar dinero p�blico para nada, no poder justificarlo e intentar ocultar el carallal. El virus de la codicia est� adentro de algunos hombres y mujeres que han perdido la toma de tierra, esencial en las buenas lavadoras.Hay tantas maneras de gozar de espacios temporales para reunirse cuando eres presidenta de la CAM, y sin sablear el presupuesto p�blico, que esto s�lo puede sonar a lo que podr�a ser: una operaci�n calamitosa que ma�ana intentar�n tapar clamando contra la insalubre corrupci�n ajena. Como si ellos no...