Pocos inconvenientes resultan tan frustrantes durante los meses de calor como encender el aire acondicionado y comprobar que solo expulsa aire templado. Este fallo, mucho más común de lo que parece, rara vez implica que el equipo haya quedado completamente inservible, ya que en la mayoría de las ocasiones se debe a pequeños desajustes, falta de mantenimiento o averías puntuales muy concretas.
Entender qué está ocurriendo detrás de las rejillas de ventilación es el primer paso para devolver el confort a tu hogar sin gastar de más.
Cuando un equipo de climatización deja de emitir aire frío, el abanico de causas puede ir desde un descuido en los ajustes del mando hasta un fallo mecánico severo en la unidad exterior. Identificar los síntomas que presenta la máquina es el primer paso para determinar el origen del problema.
A continuación, repasamos los factores clave que pueden estar afectando al rendimiento de tu equipo:
Desajustes en la configuración o el termostato: es el error más común. Puede ocurrir que el mando esté en modo ventilación (Fan) o deshumidificación (Dry) en lugar de modo frío (Cool), que la temperatura seleccionada sea superior a la ambiental, o que el termostato se ubique en una zona demasiado fría de la estancia, provocando un apagado prematuro.









