El aire acondicionado del coche vuelve a convertirse en una de las averías más consultadas con la llegada del calor. Cuando deja de enfriar, muchos conductores piden directamente una recarga de gas, pero el mecánico Juan José Ebenezer advierte de que esa decisión puede salir cara. El especialista ha explicado que el fallo más habitual no está siempre en la falta de gas, aunque esa sea la solución que muchos piden nada más llegar al taller. “El error que todos cometen cuando falla el aire acondicionado es siempre el mismo. Llevan el coche al taller y dicen méteme una carga. No hagáis eso”, señala. La razón principal está en el coste y en el riesgo de gastar dinero sin resolver realmente el problema. Según el mecánico, una carga ya no tiene el precio que tenía antes. “Antes una carga costaba 20 euros. Ahora una carga te cuesta 70, 80 o 100 euros si es el gas antiguo. Y se te puede ir a 200, 250 euros si es el gas nuevo, un 234Y, dependiendo de donde lo hagas”, detalla. Lo que antes podía verse como un apaño de temporada se ha convertido en una reparación mucho menos barata. Ebenezer insiste en que el aire acondicionado del coche no debería tratarse como un sistema que se rellena cada verano sin más. “El gas ya no es méteme una carga y voy echando el año. Eso ya no funciona así. Lo que tienes que hacer es repararlo porque muchas veces la avería es más barata que meterle 18 mil cargas”, añade. TE PUEDE INTERESAR El mecánico reconoce que puede haber excepciones. Si la reparación exige desmontajes complejos o supone un coste muy alto, algunos conductores pueden optar por una solución temporal. Sin embargo, advierte de que eso no debería ser la norma. Para él, la primera petición en el taller no debe ser una recarga, sino una revisión del sistema. “Lo que tienes que hacer cuando llegas al taller es decirme no me enfría el aire, échale un vistazo. Y si el taller es de confianza no te deben engañar”, explica. Por qué no siempre falla el gas del aire acondicionado El problema puede estar en puntos muy distintos del sistema. Ebenezer menciona varias posibilidades: un filtro de habitáculo en mal estado por falta de mantenimiento, una pequeña falta de gas o un fallo en el compresor, especialmente si no funciona el plato magnético. Es decir, una recarga puede no atacar el origen de la avería. Por eso, su recomendación es evitar el diagnóstico rápido y comprobar primero qué está ocurriendo realmente en el circuito de climatización. A su juicio, muchos talleres hacen numerosas cargas durante los meses de calor no porque sea siempre el fallo más frecuente, sino porque muchos conductores repiten la misma solución año tras año sin corregir la causa. Esa dinámica, explica, hace que el problema se arrastre y que cada temporada se acumulen más coches que necesitan volver al taller por el mismo motivo. “Así que antes de gastarte dinero por gastar, ve que te lo revisen, te lo diagnostiquen y después decide. Pero primeramente que te digan qué le pasa”, concluye. El aire acondicionado del coche vuelve a convertirse en una de las averías más consultadas con la llegada del calor. Cuando deja de enfriar, muchos conductores piden directamente una recarga de gas, pero el mecánico Juan José Ebenezer advierte de que esa decisión puede salir cara.
Juan José Ebenezer, mecánico: "El error que todos cometen cuando falla el aire acondicionado es llevar el coche al taller y meter una carga"
Cuando deja de enfriar, muchos conductores piden directamente una recarga de gas, pero el profesional advierte de que esa decisión puede salir cara








