En junio pasado, el Ministerio de Salud reportó unos tres mil expedientes de fármacos atascados en la cola para recibir permiso de operación. Siete de cada 10 correspondían a productos nuevos; el resto, a renovaciones y homologaciones.
Y aunque en esa oportunidad el Viceministerio de Regulación, Vigilancia y Control de la Salud lo anunció como un logro, lo cierto es que, desde el punto de vista del sector regulado, todavía existen obstáculos en la capacidad instalada de la autoridad para afirmar que los procesos se han agilizado y digitalizado.
“Una solución que podemos ir conversando para el mediano y largo plazo es que contemos con un ente regulador independiente, siempre con el Ministerio dictando las políticas y las normas, pero que lo que se refiere a la evaluación de los trámites sea un instituto específico en el tema de salud. Esta figura ya existe en El Salvador, Honduras y otros países”, propuso Claudia del Águila, directora de Incidencia del Entorno Exportador de Agexport, el lunes pasado.
La representante gremial fue una de las panelistas durante el foro Menos papeles, más medicinas, transmitido por Guatevisión en el programa Guatemala No Se Detiene. Junto a ella participaron Alan Solís, director de Regulación, Vigilancia y Control de la Salud del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social; Wendy Miranda, directora ejecutiva de la Comisión Presidencial de Gobierno Abierto y Electrónico; Nery Rodas, diputado al Congreso de la República, y Carmen Salguero, coordinadora del Área de Salud de Fundesa.








