La salud mental infantil sigue al margen de la política pública en República Dominicana, según la Fundación Vida Sin Violencia. (Crédito iStock)La salud mental infantil permanece al margen de la política pública en República Dominicana, según alertó la Fundación Vida Sin Violencia durante una conferencia reciente celebrada en Santo Domingo. La organización advirtió que la falta de intervención temprana afecta de manera directa la violencia, la productividad y la estabilidad de los hogares en el país, según recogió el medio digital Acento.La advertencia se produjo durante el evento “Salud Mental y Neurociencia: clave para una mejor calidad de vida”, en el Forum Pedro Mir de la Librería Cuesta. Allí se presentó un documento técnico que identifica las principales brechas y recomendaciones para fortalecer la atención en salud mental, especialmente en población infantil y femenina. El material, elaborado a partir del panel Salud Mental, Mujer y Sociedad, busca servir de insumo para instituciones y tomadores de decisiones que, según la entidad, no han dado prioridad suficiente al tema.PUBLICIDADDe acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), menos del 2 % del presupuesto sanitario de América Latina y el Caribe se destina a salud mental, lejos del 5 % sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La situación en República Dominicana refleja esa tendencia. “La oferta de servicios especializados se concentra en el Gran Santo Domingo y deja a muchas provincias con acceso limitado o nulo”, expuso la fundación, citando datos oficiales. Acento reportó que la ausencia de cobertura integral agrava las dificultades de acceso para los sectores más vulnerables.Durante la jornada, el psicólogo César Castellanos fue el principal expositor y describió el impacto de la desatención emocional crónica. “El estrés crónico y las emociones no gestionadas alteran de forma directa el funcionamiento del cerebro”, afirmó. Castellanos sostuvo que la salud mental no debe tratarse como una carga individual, sino como una responsabilidad compartida por familias, escuelas, instituciones y gobiernos.PUBLICIDADLa oferta de servicios de salud mental en República Dominicana se concentra en el Gran Santo Domingo y limita el acceso en muchas provincias./ (Imagen Ilustrativa Infobae)El especialista remarcó la importancia de la prevención desde la infancia. Señaló que hábitos protectores como dormir entre siete y ocho horas, mantener actividad física regular, llevar una alimentación equilibrada, aprender de forma continua y cultivar relaciones interpersonales saludables, ayudan a construir resiliencia. No obstante, advirtió que en contextos de pobreza, violencia o exclusión social, esas condiciones quedan fuera del alcance de una parte importante de la población dominicana. “Invertir en salud mental implica construir diariamente hábitos que promueven el equilibrio emocional, el desarrollo personal y una mejor calidad de vida para toda la sociedad”, enfatizó el experto.El documento presentado por la Fundación Vida Sin Violencia parte de una premisa concreta: los trastornos de ansiedad, depresión y conducta en la adultez suelen tener su origen en experiencias infantiles no atendidas. Según Acento, el texto sostiene que “un sistema de salud que no interviene durante la niñez termina pagando un costo multiplicado más adelante”, tanto en términos de violencia como de pérdida de productividad y cohesión familiar.PUBLICIDADEl enfoque de género tuvo un lugar destacado en el encuentro. Yanira Fondeur, presidenta de la fundación, vinculó de manera explícita la salud mental con la prevención de la violencia en los hogares. La entidad recordó que la violencia de género sigue figurando entre las principales causas de trauma psicológico en mujeres y niñas en República Dominicana, lo que refuerza la urgencia de políticas públicas integrales.El especialista sostuvo que la prevención en salud mental desde la infancia requiere hábitos protectores, aunque la pobreza, la violencia y la exclusión dificultan ese acceso. / (Imagen Ilustrativa Infobae)La circulación del documento técnico estuvo a cargo de Rosa Roa de López, ex vicepresidenta de la organización, y Amarilys Durán, tesorera y asesora legal. Según Acento, el objetivo de la publicación es cubrir el vacío que deja la ausencia de una política nacional robusta y financiada en salud mental. El texto sistematiza brechas detectadas por especialistas y presenta propuestas concretas para orientar la toma de decisiones públicas.PUBLICIDADEl debate planteó una pregunta central: ¿qué consecuencias tiene no actuar a tiempo? Para los participantes, postergar la atención emocional desde la infancia y no expandir los servicios fuera de la capital profundiza la violencia, reduce la productividad y debilita la estructura de los hogares. La discusión coincide con el momento en que la salud mental adquiere mayor visibilidad en la agenda regional, mientras organizaciones de la sociedad civil buscan transformar ese interés en medidas concretas con respaldo técnico, según lo informado por Acento.
La salud mental infantil sigue sin prioridad pública en República Dominicana, alerta una fundación
En una conferencia organizada por la Fundación Vida Sin Violencia, especialistas advirtieron que la desatención desde la niñez puede asociarse con más conflictos familiares y menor rendimiento social, y reclamaron políticas integrales con enfoque de género.









