El impacto del asteroide Chicxulub provocó una nube de polvo que atrapó el calor y convirtió la Tierra en un entorno letal para la vida terrestre
(Freepik)Hace 66 millones de años, un solo día alteró el rumbo de la vida en la Tierra. El impacto de un asteroide cerca de lo que hoy es la península de Yucatán, en México, produjo una serie de fenómenos que extinguieron gran parte de la biodiversidad, poniendo fin a la era de los dinosaurios. Durante décadas, la comunidad científica discutió los mecanismos detrás de esa extinción masiva: ¿la muerte fue consecuencia de incendios globales, de un invierno prolongado por el polvo en la atmósfera, o de una combinación letal de ambos fenómenos? Investigaciones recientes arrojan luz sobre el papel del calor atrapado en la atmósfera y aportan una pieza clave: la huella química que permite identificar el tipo exacto de meteorito que originó el cráter de Chicxulub.PUBLICIDADUna infografía explica cómo el impacto de un asteroide hace 66 millones de años convirtió la Tierra en un horno letal y causó la extinción de los dinosaurios. (Imagen Ilustrativa Infobae)El nuevo trabajo, publicado en Journal of Geophysical Research: Biogeosciences, sostiene que la mayoría de los dinosaurios y otros grandes vertebrados desaparecieron en cuestión de horas por el efecto de una capa de polvo que convirtió la superficie del planeta en un gigantesco horno. Solo aquellos animales capaces de refugiarse bajo tierra o sumergirse en aguas profundas sobrevivieron al infierno. Alexandria Johnson, profesora en Purdue, explicó: “Descubrimos que la capa de polvo era tan impermeable a la radiación que atrapó prácticamente todo el calor generado por la caída de las esférulas cerca de la superficie del planeta. Es como si el polvo actuara como la tapa de una olla”.PUBLICIDADInvestigadores revelaron que la radiación térmica generada tras el impacto fue 17 veces mayor a la necesaria para matar a un ser humano (Freepik)












