El Palacio de La Mareta volverá a ser este verano el refugio estival de Pedro Sánchez. Tras la celebración del último Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno pondrá rumbo a Lanzarote para instalarse durante varias semanas en esta emblemática residencia de Patrimonio Nacional, un enclave privilegiado frente al Atlántico que destaca por su historia, su singular arquitectura y la privacidad que ofrece. Un complejo blindado frente al Atlántico Lejos de la imagen de un hotel de lujo, La Mareta es una residencia oficial cerrada al público que permanece reservada para visitas institucionales y estancias de Estado. Situada en Costa Teguise, donde las coladas volcánicas se funden con el Atlántico, volverá a acoger este verano a Pedro Sánchez, Begoña Gómez y sus dos hijas en uno de los complejos más exclusivos y mejor protegidos de Patrimonio Nacional. Durante su estancia, Pedro Sánchez volverá a mantener una de sus rutinas favoritas en Lanzarote: comenzar el día nadando en las aguas que rodean La Mareta. Además, tiene previsto desplazarse hasta Puerto Calero para practicar submarinismo en alta mar. No será una experiencia nueva para el presidente, que ha convertido esta isla en uno de sus destinos habituales tanto en verano como durante algunas vacaciones navideñas. Un regalo de la monarquía jordana La Mareta fue construida a finales de la década de los setenta por encargo del rey Hussein de Jordania, aunque el monarca nunca llegó a alojarse en ella. Años después la regaló a Juan Carlos I y, desde entonces, pasó a formar parte de Patrimonio Nacional. En 2015 quedó adscrita a los intereses turísticos del Estado mediante un convenio con la Secretaría de Estado de Turismo. Vista de la residencia 'La Mareta' en Lanzarote donde Pedro Sanchéz pasará sus vacaciones de agosto. (Imagen de archivo/Javier Fuentes) El conjunto fue diseñado por el arquitecto Fernando Higueras y contó con la intervención del artista lanzaroteño César Manrique, cuya influencia se aprecia en las paredes encaladas, los volúmenes horizontales y la integración de la arquitectura con el paisaje insular. Según la información oficial, la finca ocupa más de 30.000 metros cuadrados y dispone de diez bungalows, jardines, lago, dos piscinas, acceso directo al mar e incluso helipuerto, unas instalaciones cuyo mantenimiento ronda los 10.000 euros mensuales, según publicó ABC en 2021. El refugio de jefes de Estado y presidentes A lo largo de las últimas décadas, La Mareta ha acogido a numerosos dirigentes internacionales y representantes institucionales. El primer mandatario extranjero que se alojó en ella fue el canciller alemán Helmut Kohl durante la cumbre hispano-alemana de 1992. Posteriormente también pasaron por sus instalaciones figuras como Mijaíl Gorbachov, además de varios presidentes del Gobierno español, entre ellos José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y el propio Pedro Sánchez. Vista aérea de La Mareta. (Google Maps) Aunque hoy está asociado a las vacaciones de presidentes y visitas de Estado, La Mareta también forma parte de la historia reciente de la Casa Real. En esta residencia falleció en el año 2000 María de las Mercedes, madre de Juan Carlos I, durante una estancia navideña de la familia, un episodio que marcó para siempre la trayectoria del complejo. El Palacio de La Mareta volverá a ser este verano el refugio estival de Pedro Sánchez. Tras la celebración del último Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno pondrá rumbo a Lanzarote para instalarse durante varias semanas en esta emblemática residencia de Patrimonio Nacional, un enclave privilegiado frente al Atlántico que destaca por su historia, su singular arquitectura y la privacidad que ofrece.