0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialPedro Sánchez llega, ahora sí, al final de la legis­latura con lo puesto. Ha perdido parte de los apoyos que le brindaron la investidura –Junts y Podemos–, está asediado por diversos casos judiciales que afectan al Gobierno y a su entorno, y sigue sin haber logrado aprobar unos presupuestos en este mandato. Lo único que sigue teniendo intacta es la iniciativa del BOE y su capacidad de imponer el relato. Es conocida su facilidad para saltar de liana en liana para evitar su caída y mantenerse vivo. Cuando no es el “No a la guerra”, puede ser Trump o el crecimiento de la economía española.En el balance del curso que realizó ayer, más allá de sus triunfalistas datos económicos –que no dejan de ser ciertos–, se agarró a una nueva liana para tratar de desgastar a la mayoría conservadora que le aventaja en las encuestas. La liana no es otra que el pacto climático. En pleno desastre medioambiental provocado por el fuego en diversas comunidades españolas, Sánchez recordó que había ofrecido un pacto de Estado para la emergencia climática al PP y a Vox, con aportaciones de 1.300 expertos, y que ambos partidos lo rechazaron en una votación en una comisión del Congreso.Los argumentos esgrimidos entonces por el PP para votar en contra no estaban centrados tanto en el contenido sino en su rechazo continuo a todo lo que presentaba un Gobierno marcado por “la corrupción”. Pero ese no le permitió ayer a Sánchez situar en el mismo saco negacionista a los populares y a Vox, y recordar los acuerdos que ambas formaciones han alcanzado para gobernar en distintas comunidades autónomas. “El negacionismo es el peor de los combustibles ante la emergencia climática”, dijo el presidente.La estrategia ya está lanzada: el PP es cómplice del discurso negacionista de Vox porque no quiere sentarse a negociar el pacto de Estado de emergencia climática. Mientras los populares no se desmarquen claramente de Vox y admitan la influencia de la crisis climática en la actual ola de incendios, Sánchez tendrá munición para rato. Ya lo verán.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992