0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl family office se consolida entre los grandes patrimonios como herramienta para gestionar desde la inversión hasta el legado. La estructura, constituida como una sociedad, permite una visión completa de la riqueza con el objetivo de mantenerla hoy y en el futuro.“En las familias empresarias, solo el 30% sobrevive a la segunda generación y el 10%, a la tercera. Muchas veces no desaparecen por malas inversiones, sino por malas conversaciones o falta de ellas, algo que el family office puede subsanar”, comenta Xavier Moreno, director de Creand Family Office en Catalunya. Advierte que muchas veces les toca sentar a las ramas familiares para poner objetivos y visiones en común. “La solución puede ser montar una estructura para que el patrimonio sobreviva, porque en un momento pasas de familia empresaria a inversora, son cosas diferentes. El family office da una visión total de la inversión, lo legal, lo sucesorio...”. El encaje puede ir más ligado a la complejidad de la familia que al volumen del patrimonio, dice.En los últimos años, esta figura ha tomado cuerpo, pasando más de verse como gestora de inversiones a coordinar todo. “La necesidad nace en el momento en que se tiene un patrimonio de cierta cuantía y complejidad que se necesita coordinar”, comenta Anna Olsina, directora de la oficina de Catalunya de Diaphanum, de asesoramiento y gestión patrimonial. Puede darse en supuestos como el crecimiento de la empresa familiar –para separar mejor patrimonio y actividad–, por un evento de liquidez o en el marco de una herencia. También se detectan más deportistas de alto nivel o emprendedores jóvenes que venden su empresa. Olsina cree que hasta 10 millones de patrimonio se puede responder con una gestión más profesional de la inversión, a partir de 20 o 50 millones se puede ir agrupando con otras familias ajenas en un multi family office y en patrimonios muy grandes, desde 100 millones, “se empieza a plantear una estructura propia”, con independencia total.Hay que analizar lo de ir solo, porque se pude precisar un director de inversiones, tecnología, oficinas o alguien para seguir la fiscalidad o el cumplimiento normativo, costes fijos que pueden desaconsejar ir en solitario. De ahí que en España la cifra de estructuras en solitario sea muy reducida. “Es como si tuvieras una empresa. Por eso cobra sentido un multi family office , que optimiza costes y da todos los servicios para coordinar el patrimonio familiar, aunque debe garantizarse una gestión independiente de cada una”, sigue Olsina. Moreno plantea también que al ir de la mano de otros “se gana flexibilidad y se aprende de los errores de los demás, se evitan”. “Y, si llega una oportunidad buena a una familia, el resto se puede sumar, es un punto de conexión”, añade.La preocupación es la misma que cualquier familia: un ahorro bien invertido y que crezca para generaciones futurasEntre las tareas se dan la planificación de las inversiones –según los objetivos y el riesgo a asumir–, el cálculo de cómo impacta la fiscalidad según lo que se haga o la planificación de la sucesión. “Es un proyecto de largo recorrido”, expone Olsina. En base a ello se gobierna el patrimonio y se decide la inversión –en bolsa, inmobiliario o la alternativa que se considere–. El capital suele dividirse en tres patas: una más conservadora para garantizar las necesidades a corto plazo, una de crecimiento y otra más especulativa, de mayor riesgo, para “lograr un plus de rentabilidad”. “Van compensando perfiles de riesgo”, incide, “porque la misión es gestionar el patrimonio y hacerlo crecer para mantenerlo, para los herederos y para hacer inversiones con aportación social o filantrópica”.En Creand afirman que la preocupación es la misma que cualquier familia: un ahorro bien invertido y que crezca para generaciones futuras. Una de las ventajas al montar o unirse a un familiy office es el acceso a inversiones que suelen estar cerradas al inversor particular. Por ejemplo, se abre la puerta al mercado institucional, de deuda privada, o al inmobiliario internacional.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.
Un ‘family office’ todoterreno
Este modelo se consolida entre los grandes patrimonios para gestionar la estructura familiar más allá del apartado inversor






