La jornada del martes en el incendio de Burgonhondo en Ávila, donde el fuego ha arrasado desde el 22 de julio unas 47.000 hectáreas, está marcando “un punto de inflexión” tras los avances logrados en el último día y medio, aunque la situación está “en vigilancia constante”.
“Por primera vez el perímetro no ha avanzado desde que empezó el incendio”, ha señalado a los medios presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, este martes por la noche. El presidente del Ejecutivo autonómico ha destacado la coordinación entre las Administraciones y la responsabilidad de los ciudadanos que viven en el entorno de las zonas afectadas por el incendio.
Durante la noche el operativo mantendrá la vigilancia permanente del perímetro, la extinción de puntos calientes y las labores de consolidación para evitar reactivaciones. El objetivo sigue siendo afianzar el control alcanzado en un incendio de gran extensión y complejidad.
La secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, ha asegurado que se realojará “de manera automática” a los ciudadanos de los municipios evacuados cuando se den los “criterios objetivos” fijados: que no haya puntos calientes en los perimetros, que la zona lleve un mínitmo de 48 horas sin reactivaciones y que haya seguridad vial que permita ese retorno de la población.











