El incendio declarado el pasado miércoles 22 de julio en Burgohondo (Ávila), el más devastador en España desde que se tienen registros, cumple este lunes cinco días con 55.000 hectáreas quemadas, 40.000 personas desalojadas en dieciséis municipios (15 pueblos y una urbanización) y otras tres localidades confinadas. El fuego, con un perímetro de 160 kilómetro, presenta este lunes una situación de leve mejoría pese al avance desfavorable del viento durante la pasada madrugada, según la información facilitada por el operativo que trabaja sobre el terreno para contener las llamas. De hecho, hasta las cinco de la mañana la fuerza con la que ha soplado el viento ha provocado pequeños saltos y reactivaciones de las llamas en la zona oeste del fuego, donde está situada la cola del incendio, en la zona de Mijares y Gavilanes. También se ha complicado la evolución en el sector sur, en Casavieja, La Adrada, Sotillo y Piedralaves, entre otros municipios. Según ha confirmado la Delegación del Gobierno en Castilla y León, a partir de las cinco de la madrugada la situación del viento ha mejorado, pero sigue fuera de control.El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha mostrado este lunes "cierto optimismo" , aunque ha insistido que el fuego no está controlado y ha avanzado que se endurecerán o relajarán las medidas de evacuación en función de la información que recabe la dirección operativa. En este sentido, Sen ha alertado de que las condiciones del tiempo son muy cambiantes y ha detallado que en la actualidad no pueden trabajar todos los medios aéreos de ala fija y sí los de giratoria.El delegado del Gobierno ha recalcado que se está trabajando de forma perfectamente coordinada a través del mando operativo integrado para un único incendio en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid. Ahora, se calcula que están trabajando 3.000 profesionales y unos mil medios, "un dispositivo sin precedentes en la historia de nuestro país", ha descrito.La situación del fuego de Ávila preocupa especialmente en el valle del Tiétar, donde los vecinos de municipios como Casavieja o Casillas llevan 150 horas sin descanso tratando de salvar sus pueblos con un éxito desigual. Vanesa Muñoz, alcaldesa de Casavieja, habla de "indignación y pena", mientras atiende telemáticamente a los medios de comunicación que la requieren para dar cuenta de la situación en la que ha quedado su pueblo. "Se ha perdido el cámping, al que iban a venir 400 familias este verano. Son unos ingresos muy necesarios para los negocios del pueblo", explica en conversación con La Sexta, mientras se echa a llorar. "No he sentido miedo, porque los vecinos han estado ahí, pero no he tenido información", cuestiona la primera edil de esta localidad de 1.300 empadronados.El pueblo de la alcaldesa es, junto a Casillas y Sotillo de la Adrada, uno de los tres que más preocupa a esta hora en el sector sur del incedio. A la cola, en el sector oeste, los equipos de extinción trabajan sobre los focos de Mijares y Gavilanes, mientras que en el sector este las labores están centradas en Cebreros, por su preocupante evolución hacia la Comunidad de Madrid. En Casavieja, todo el término municipal ha quedado arrasado por las llamas, excepto el casco urbano, que se ha salvado de unas lenguas de fuego que lo han rodeado hasta convertirlo en una especie de 'isla' en la que un grupo de vecinos resisten como náufragos que han salido a 'flote' del fuego.Carreteras cortadasPara favorecer las labores de extinción, desde la DGT se ha pedido a los abulenses del valle del Tiétar que limiten la máximo los desplazamientos y que eviten hacerlo por las 12 carreteras que han sido cortadas al tráfico: AV-502, AV-503, AV-504, AV-512 y AV-562 en el término de Cebreros; AV-901 y AV-902 en Burgohondo; AV-904 en Guisando; AV-P-703 en Casillas; AV-P-705 en Mijares; CL-501 en Santa María del Tiétar y N-403 en Las Crucera. En total, las vías cortadas al tráfico en España debido a los incendios se elevan a 44, sumando los trazados de Toledo, Madrid y Castellón, donde se sigue luchando también contra las llamas, y tras sumarse esta misma tarde el cierre de la CL-505 a la altura de Las Navas del Marqués (pk 37,500 a 42,290) dirección Madrid.Cinco días después de declararse el incendio en Burgohondo, con una persona detenida como presunto autor del mismo por el uso imprudente de maquinaria, otra parte de los trabajos se está centrando en atender a las explotaciones ganaderas y a los animales que han quedado a su suerte y es necesario alimentar. Para ello, la Junta de Castilla y León ha realizado este lunes los primeros envíos de emergencia con tres camiones cargados de paja, heno, forraje y pienso, que ya han llegado a Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo. "Van a venir todos los que sean necesarios. El cargamento se está haciendo con proveedores locales de Ávila, del norte de la provincia", han explicado desde la Consejería de Agricultura de la Junta.El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, ha expresado su total confianza con el operativo que estará en coordinación con los servicios veterinarios, que estudia reforzar. Además, ha remarcado que los alcaldes de la zona le han trasladado que la fauna silvestre también necesita alimentación, para la que desplegarán alimento.La mala calidad del aire comienza a ser otra preocupación acuciante para las autoridades, que cindo jornadas después no logran detener el incendio. Según publica Diario de Ávila, un denso humo procedente del fuego del valle del Tiétar es visible ya sobre la capital abulense.