El viento, con rachas previstas de 30 a 35 kilómetros por hora, y la cuarta ola de calor del verano concentran este miércoles la máxima preocupación del amplio dispositivo que continúa combatiendo el incendio de Burgohondo (Ávila), el mayor del país, con más de 50.000 hectáreas arrasadas. Las condiciones registradas durante la noche han facilitado un despliegue continuo en todo el perímetro, ya monitorizado y acotado para controlar los puntos calientes, según informó el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, tras participar en la reunión matinal del centro de coordinación nacional, presidida por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Los vuelos de reconocimiento y vigilancia permitirán proseguir hoy con la segunda fase de la desescalada en los municipios confinados y evacuados, iniciada ayer por la tarde. A lo largo de la jornada se irán adoptando nuevas medidas con el objetivo de mantener el orden y anticiparse a posibles contingencias. La consejera de Medio Ambiente de Castilla y León, María González Corral, indicó que la noche ha sido favorable para los trabajos y que los equipos de extinción continúan con la supervisión constante del frente para reaccionar ante cualquier variación. TE PUEDE INTERESAR Tras los primeros retornos efectuados ayer en algunas localidades, la consejera apeló a la paciencia y a la comprensión de las personas confinadas y evacuadas para garantizar la seguridad en todo momento. En las próximas horas será clave observar la evolución de la ola de calor y asegurar el suministro de agua, de modo que la vuelta se desarrolle en las mejores condiciones posibles. TE PUEDE INTERESAR González Corral avanzó que este jueves el Consejo de Gobierno de Castilla y León aprobará un paquete de medidas y ayudas para la recuperación de la zona afectada. La noche transcurrió sin incidentes de relevancia en el incendio de Burgohondo. Los distintos operativos se centraron en tareas de consolidación y aseguramiento del perímetro para afianzar la evolución positiva de los últimos días. Para hoy, la previsión meteorológica contempla vientos del sur y suroeste con rachas de 30-35 kilómetros por hora, según recordó la Delegación del Gobierno en la comunidad. TE PUEDE INTERESAR Aunque no se esperan condiciones especialmente propicias para fenómenos convectivos, no se descarta cierta inestabilidad atmosférica a partir de las 14:00 horas, con una humedad relativa en torno al 25 %. Por este motivo, los equipos de extinción extremarán la vigilancia en el frente occidental (área de Mijares) y en la zona de Cebreros, donde la evolución del viento será determinante. El adjunto al director de extinción del operativo INFOCAL de la Junta, Francisco Bolaños, señaló en un audio difundido esta mañana que la noche fue “muy tranquila” y que el fuego “no se ha movido ni un centímetro”. TE PUEDE INTERESAR Bolaños precisó que las labores de hoy se centrarán en la estabilización del incendio, cuyo perímetro alcanza los 180 kilómetros. Se esperan “mucho calor, baja humedad relativa y algo de viento”, por lo que auguró una “jornada adversa”. El responsable advirtió de que las temperaturas extremas podrían reactivar el fuego en algún punto. El viento, con rachas previstas de 30 a 35 kilómetros por hora, y la cuarta ola de calor del verano concentran este miércoles la máxima preocupación del amplio dispositivo que continúa combatiendo el incendio de Burgohondo (Ávila), el mayor del país, con más de 50.000 hectáreas arrasadas.
El incendio de Burgohondo, pendiente del viento y el calor para afianzar el perímetro
El operativo consolida perímetros durante la noche y avanza la desescalada en municipios, con vigilancia aérea y ayudas inminentes, ante viento y calor que podrían reactivar focos










