Después de un fin de semana en el que se han registrado reactivaciones y el fuego ha traspasado el perímetro, el incendio de Burgohondo, en Ávila, presenta una situación “favorable” gracias a los trabajos realizados durante la noche, la caída de la temperatura y el aumento de la humedad.

Según ha explicado el delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, tras la reunión del CECOPI, la jornada de este lunes se prevé que se produzcan “reactivaciones” aunque de menor intensidad que los registrados días atrás.

Con una buena evolución el incendio se podrá controlar “más pronto que tarde”, lo que permitirá poder rebajar el nivel de riesgo de 2 a 1. El incendio, que lleva 12 días activo, ha afectado ya a unas 40.000 hectáreas, cerca del 6% de la superficie de la provincia de Ávila, y junto a los incendios de Madrid y Toledo suma 70.000 hectáreas.

El fuego se inició por el uso de una maquinaria pesada para abrir caminos en la zona donde se originó el fuego, pese a que su uso estaba prohibido por al elevado riesgo de incendios

Con esta extensión es el más grande de la historia habiendo causado, además de numerosos daños materiales, una gran afección ambiental al haber quemado el valle de Iruelas, hogar de una extensa población del buitre negro, y el valle del Tíetar.