NoticiaForzar al cuerpo a activarse a esa hora rompe los ritmos circadianos naturales, asegura el experto Alfredo Rodríguez.Los bostezos frecuentes pueden reflejar un descanso de mala calidad. Foto: ISTOCKSUBDIRECTOR VIDA28.07.2026 09:25 Actualizado: 28.07.2026 09:25
Madrugar a las 5 de la mañana se volvió una especie de insignia de éxito en redes sociales y libros de superación personal. Pero según el psicólogo Alfredo Rodríguez, catedrático especializado en sueño y bienestar laboral, esa costumbre tiene poco sustento científico para la mayoría de las personas. LEA TAMBIÉN En entrevista para La Vanguardia, el experto —autor del libro "Dormir para vivir. La ciencia del descanso en la era del cansancio" (Kailas Editorial)— fue directo sobre el origen de esta tendencia, popularizada por libros como "El club de las 5 de la mañana" de Robin Sharma: "Es una moda y tiene que ver con la narrativa de ganarle horas al tiempo y quitártelas de sueño, para que cuando el resto de las personas empiece a funcionar, tú ya lleves tiempo produciendo. Levantarnos tan temprano nos da una sensación de control sobre nuestro día".Y es que, salvo que alguien tenga una genética "extremadamente matutina", forzar al cuerpo a activarse a esa hora rompe los ritmos circadianos naturales. Para explicarlo, Rodríguez recurre a una metáfora que resume su postura: sacrificar descanso por horas productivas es "como vender el coche para comprar gasolina".Así las cosas, el especialista fue enfático: "Pero, en realidad, levantarse a las cinco de la mañana no tiene mucho sentido desde el punto de vista biológico".Lo que se deteriora cuando falta sueñoDe acuerdo con el psicólogo, recortar horas de descanso golpea directamente:La toma de decisiones, porque un cerebro fatigado pierde claridad para evaluar riesgos.La regulación emocional, ya que la privación de sueño aumenta la irritabilidad.Las habilidades sociales, pues quienes duermen mal se vuelven menos sensibles a los estímulos de los demás.Rodríguez también advierte que el daño es acumulativo: procesos como la limpieza de toxinas cerebrales que ocurre durante la noche no se recuperan durmiendo un par de horas extra el fin de semana.Qué recomienda hacer en su lugarEn vez de perseguir una hora específica para levantarse, el especialista propone tres pautas prácticas:Mantener horarios estables para acostarse y despertar todos los días.Reducir gradualmente la luz ambiental y evitar pantallas antes de dormir.Poner límites a la disponibilidad laboral y digital durante la noche.Para el psicólogo, la clave está en cambiar la manera en que entendemos el descanso: "Hoy sabemos que dormir, alimentarse bien y hacer ejercicio son los tres grandes pilares de la salud".Su conclusión resume el espíritu del libro: "El sueño no es una interrupción de la vida, sino una de las condiciones que permiten tener una buena vida". Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









