NoticiaAntropólogos y genetistas analizan si la globalización, la genética y la tecnología cambiarán el futuro biológico humano. Foto: iStockSUBDIRECTOR VIDA28.07.2026 09:34 Actualizado: 28.07.2026 09:34

La pregunta de si los seres humanos seguimos evolucionando tiene una respuesta afirmativa, según especialistas. Aunque la medicina moderna, el saneamiento y el acceso a los alimentos redujeron muchas de las presiones que antes moldeaban a la especie, la evolución no se ha detenido. LEA TAMBIÉN Jason Hodgson, antropólogo y genetista evolutivo de la Universidad Anglia Ruskin en Reino Unido fue consultado por la BBC. Afirma que la evolución continúa "inequívocamente" en la actualidad. Esto se puede comprobar porque ciertos genes se están volviendo más comunes en algunas poblaciones. El proceso, sin embargo, ocurre a lo largo de muchas generaciones, por lo que "nadie va a presenciar un cambio evolutivo durante su vida".El papel de la dieta y la migraciónBriana Pobiner, paleoantropóloga del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian en Estados Unidos, señala que la dieta ha sido clave en la evolución reciente. "Alrededor de un tercio de la población mundial puede digerir la leche en la edad adulta", explica, cuando hace entre 5.000 y 10.000 años casi nadie podía. Para ella, "se trata de un cambio evolutivo increíblemente rápido", ocurrido cuando los humanos comenzaron a criar animales lecheros.La migración humana desde África también generó adaptaciones físicas, como la piel más clara en zonas con menos luz ultravioleta, útil para sintetizar vitamina D. Hodgson explica que esa variación local se desarrolló "a partir del distanciamiento entre las personas", pero advierte que la globalización actual podría reducir la variación biológica, salvo por un fenómeno que él mismo investiga: el apareamiento selectivo, es decir, "cuando los organismos eligen preferentemente parejas más parecidas a ellos mismos".Edición genética: una frontera éticaActualmente existen tecnologías como el CRISPR, que permite editar genes humanos mediante lo que Hodgson describe como "tijeras moleculares guiadas". Ya se usa para tratar ciertos trastornos sanguíneos, aunque aplicarla a gran escala en humanos plantea dilemas éticos sobre los "bebés de diseño" y la estigmatización de las discapacidades."Actualmente existe un consenso prácticamente unánime para no hacer esto en humanos; sería completamente antiético", afirma Hodgson, aunque especula que la postura podría revertirse en el futuro: "Dentro de 5.000 años (...) probablemente ocurrirá lo contrario, supongo: llegará un momento en que la edición del genoma dejará de ser poco ética y pasará a ser poco ética no hacerlo, porque podremos eliminar enfermedades hereditarias".Thomas Mailund, exprofesor de bioinformática de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, sostiene que es imposible predecir cómo serán los humanos del futuro sin saber cómo cambiará el entorno. Recuerda que el Homo sapiens surgió hace unos 300.000 años, mientras el Homo erectus pobló el planeta hace un millón de años, por lo que "esperen un millón de años. Ahí nuestros descendientes estarán tan alejados de nosotros como el Homo erectus lo está de nosotros".Mailund plantea incluso la posibilidad de que la especie se divida si algunos grupos humanos colonizaran entornos como la Luna o Marte, donde la gravedad reducida obligaría a nuevas adaptaciones. Para que surgiera una especie distinta, esas poblaciones tendrían que permanecer aisladas de la Tierra durante muchas generaciones.Frente a la posibilidad de intervenir directamente en la genética humana, Mailund concluye que "la verdadera pregunta es qué elegiremos y no qué nos hará la biología". Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.