Un grupo de científicos presentó una nueva estimación sobre el límite que podría alcanzar la vida humana en un escenario donde la medicina consiga revertir casi todas las causas del envejecimiento. Según el estudio, la esperanza de vida promedio podría ubicarse entre los 146 y los 194 años, una cifra que prácticamente duplica el promedio actual de 79 años, aunque todavía existiría una barrera biológica difícil de superar.La investigación buscó responder la pregunta de hasta qué edad podría vivir una persona si el envejecimiento dejara de representar un problema. Para encontrar una respuesta, los especialistas desarrollaron un modelo matemático que simuló el deterioro de distintos órganos a medida que se acumulan mutaciones somáticas, es decir, cambios en el ADN que aparecen con el paso del tiempo.Estas mutaciones se producen de forma natural durante la división celular o como consecuencia del metabolismo y de la exposición a factores ambientales, según explica el estudio. Los investigadores consideran que representan uno de los procesos más difíciles de eliminar, incluso con futuros avances médicos.Los científicos del Instituto Skolkovo de Ciencia y Tecnología de Rusia supusieron que la medicina podría revertir otros factores vinculados con el envejecimiento, como la inflamación crónica, la disfunción mitocondrial y la acumulación de células envejecidas. A partir de esa hipótesis, analizaron cuál sería el efecto exclusivo de las mutaciones del ADN sobre la supervivencia.Los resultados aparecieron publicados en la revista NPJ Ageing. Allí, los autores explicaron que desarrollaron un marco de modelado que incorporó de manera progresiva distintos factores relacionados con el envejecimiento para estimar cuál sería el límite de la esperanza de vida si solo permanecieran las mutaciones somáticas.Qué reveló el innovador estudioUno de los hallazgos más importantes fue que cada órgano responde de forma diferente al daño acumulado en el ADN.El cerebro y el corazón aparecen entre los órganos más vulnerables porque muchas de sus células son irremplazables y casi no se renuevan después del nacimiento. En cambio, el hígado posee una capacidad constante para reemplazar células envejecidas o dañadas, lo que le permite tolerar mejor ese proceso.Al combinar las simulaciones de todos los órganos en un único modelo, los investigadores concluyeron que una persona sometida únicamente al envejecimiento provocado por mutaciones somáticas podría alcanzar una esperanza de vida media de entre 146 y 194 años.El estudio sugiere que, para superar la barrera de los 150 años, serían necesarias intervenciones ortogonales que apunten directamente a la mutagénesis o terapias de reemplazo celular masivo, especialmente en el cerebro y el corazón.Los autores señalaron que esta proyección representa aproximadamente el doble de la esperanza de vida actual. Además, sostuvieron que esa diferencia demuestra que otros mecanismos del envejecimiento también desempeñan un papel importante en la duración de la vida y contribuyen, al menos en una medida similar, a limitar la longevidad humana.Se trata solo de un ejercicio teóricoLos científicos pidieron interpretar los resultados con cautela. Aclararon que las conclusiones dependen de las hipótesis utilizadas para describir el funcionamiento y el deterioro de los órganos, por lo que el trabajo constituye un ejercicio teórico y no una demostración experimental.Pese a esa advertencia, los investigadores consideran que el estudio representa un paso importante para comprender cómo actúan los distintos mecanismos biológicos del envejecimiento. También sostienen que futuras investigaciones, con la incorporación de nuevos factores, podrían acercar a la ciencia a una teoría más completa sobre los límites reales de la vida humana.
Científicos no dan crédito: revelan la edad máxima que podrían tener los humanos si se curara el envejecimiento y supera los 150 años
Los investigadores concluyeron que las mutaciones del ADN seguirían siendo el principal obstáculo para extender la longevidad.













