José Carlos Rodríguez I
Santiago de Compostela (EFE).- El conflicto abierto por los tubos metálicos instalados en las gárgolas del Hostal dos Reis Católicos de Santiago parece llegar a su fin tras las decisión de Turespaña de estudiar posibles modificaciones de estos elementos, después de que la Xunta haya reclamado una nueva evaluación ante la peculiar evacuación de aguas de una las gárgolas.
Todo estalló en abril de 2026 cuando, tras la retirada de los andamios de las obras de conservación del Hostal dos Reis Católicos -edificio histórico del siglo XV situado en la Plaza del Obradoiro y que funciona como hotel de la red de Paradores Nacionales-, se hicieron visibles los tubos metálicos de cobre instalados en varias de las esculturas de la fachada del Obradoiro.
La actuación, integrada en el proyecto de rehabilitación impulsado por Turespaña, pretendía resolver un problema técnico: las gárgolas no alejaban suficientemente el agua procedente de la lluvia y esta terminaba afectando a los balcones y a la fachada.
Sin embargo, esta solución ha provocado fuertes críticas de vecinos, expertos y asociaciones patrimoniales, que consideraron que los tubos alteraban la imagen y el valor artístico de unas esculturas históricas, incluida una figura antropomorfa que drena el agua por el ano y que está en el centro de la polémica por la que ya muchos consideran que es la «gastroscopia» más famosa de Compostela.








