Los incendios forestales de julio en Castilla y León han dejado una situación especialmente complicada, con miles de hectáreas afectadas, evacuaciones preventivas y varios operativos desplegados de forma simultánea. En la comunidad llegaron a permanecer activos siete incendios forestales en una misma jornada, con especial preocupación por los fuegos de Burgohondo, en Ávila; Castropodame, en León; y Rábano de Aliste, en Zamora, declarados con Índice de Gravedad Potencial 2. TE PUEDE INTERESAR Una comunidad especialmente expuesta al fuego, sobre todo en sus provincias occidentales. Aunque el balance de julio de 2026 continúa sujeto a revisiones y no permite todavía cerrar una comparación mensual exacta con 2025, las estadísticas del último decenio ofrecen una perspectiva clara: entre 2016 y 2025 se contabilizaron 13.065 siniestros y quedaron afectadas 319.389,11 hectáreas forestales. León encabeza la estadística provincial de esos diez años con 3.351 incendios, el 25,65% del total; seguida de Zamora, con 2.003 fuegos y un 15,33%. Salamanca acumula 1.741 siniestros; Ávila, 1.320; y Burgos, 1.301. Por detrás aparecen Palencia, con 1.118; Valladolid, con 844; Segovia, con 707; y Soria, con 680. La distribución de la superficie quemada presenta un patrón todavía más concentrado: León suma 130.524,03 hectáreas, Zamora alcanza las 97.659,24 y Ávila contabiliza 44.861,59. Entre las tres reúnen cerca del 86% de toda la extensión forestal afectada en Castilla y León. TE PUEDE INTERESAR De Llamas de Cabrera a Navaluenga: los grandes incendios que marcan la serie En Castilla y León destaca el incendio de Llamas de Cabrera, en León, registrado en agosto de 2025 y con un perímetro de 26.241 hectáreas. En Salamanca, el incendio de Puertas dejó 10.823 hectáreas calcinadas en agosto de 2025 y el de Uña de Quintana, en Zamora, quemó en agosto del año pasado 40.081 hectáreas. Ese mismo verano también figuran Burón, con 19.112 hectáreas; Peranzanes, con 7.821; Murias de Paredes, con 7.070; y Guardo, en Palencia, con 6.862 hectáreas. Entre los incendios de años anteriores aparecen Tábara, en Zamora, con 32.528 hectáreas en julio de 2022; Ferreras de Arriba, también en Zamora, con 28.046 en junio de 2022; Navalacruz, en Ávila, con 23.078 en agosto de 2021; y Encinedo, en León, con 10.927 hectáreas en agosto de 2017. En julio de 2026, Navaluenga deja calcinadas por ahora 44.403 hectáreas, una cifra provisional que ya lo ha convertido en el mayor incendio de la historia de España. La estadística histórica también señala que el 57,01% de los incendios de Castilla y León fue intencionado, mientras que el 27,88% se relacionó con negligencias y accidentes. Los rayos representaron el 8,69%, las causas desconocidas el 5,12% y los fuegos reproducidos el 1,29%. Los incendios forestales de julio en Castilla y León han dejado una situación especialmente complicada, con miles de hectáreas afectadas, evacuaciones preventivas y varios operativos desplegados de forma simultánea. En la comunidad llegaron a permanecer activos siete incendios forestales en una misma jornada, con especial preocupación por los fuegos de Burgohondo, en Ávila; Castropodame, en León; y Rábano de Aliste, en Zamora, declarados con Índice de Gravedad Potencial 2.