Los incendios forestales que arrasan Madrid y Castilla y León siguen ardiendo sin control. En Castilla y León hay nueve fuegos activos, con tres localidades con orden de evacuación y dos confinadas en Ávila. En total, más de 8.000 habitantes desalojados y 5.000 confinados. Y en Madrid, los tres activos, que han obligado a desalojar ocho municipios y confinar tres, se han unido este mediodía en un solo frente, lo que complica las labores de extinción. Ya hay en la comunidad 50.000 evacuados o confinados. Entre las dos regiones suman 63.000 habitantes afectados y alrededor de 15.000 hectáreas calcinadas. “No descartamos que en las próximas horas tenga que crecer [esta cifra]”, ha apuntado el delegado de Gobierno en Madrid, Francisco Martín, sobre las 18.10. Su homólogo en Castilla y León, Nicanor Sen, se mostraba preocupado por la posibilidad de que los incendios de ambas regiones se fusionen también, algo para lo que ha dicho que “queda muy poquito”. El Gobierno de España declaró este jueves la emergencia nacional en ambas comunidades tras solicitarlo la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Los fuegos en Madrid no se han logrado perimetrar ni controlar todavía. Siguen calcinando hectáreas y preocupa el avance de las llamas a lo largo de la noche. El consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, tras la reunión del Cecopi de la tarde, ha reconocido que el incendio que afecta al suroeste de la Comunidad se encuentra en su “momento álgido” y está ya “fuera de capacidad de extinción”. El “importante viento”, ha señalado a su vez el delegado del Gobierno, se prolongará durante las próximas tres o cuatro horas. En la comunidad vecina, inquieta el de Burgohondo y lo mucho que se está acercando a Madrid. Ante la situación, España ha solicitado a primera hora a Bruselas la activación del mecanismo europeo de respuesta. La Comisión Europea ha movilizado cuatro aviones Canadair, dos desde Grecia y dos desde Italia, para ayudar a combatir los incendios y que llegarán a España este sábado. Poco antes de las 17.00, la Guardia Civil ha informado de que ha detenido a una persona e investiga a una segunda como responsables del incendio forestal de Burgohondo (1.269 habitantes), que avanza sin cuartel. Según el cuerpo, ambas habrían utilizado maquinaria pesada en una zona donde estaba prohibido su uso, lo que provocó una chispa que originó el fuego que ahora amenaza con saltar también a Madrid. Sobre el pronóstico para las próximas horas, el tiempo es clave. El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, ha indicado a las 20.00 desde el puesto de mando en el municipio madrileño de Cenicientos que “la situación todavía es compleja” y una de las “prioridades máximas” es evitar la convergencia entre los incendios de ambas zonas. El ministro ha explicado que las condiciones meteorológicas “no están acompañando nada”, con rachas de viento del suroeste de hasta 50 kilómetros por hora, temperaturas altas y humedad muy baja, aunque ha confiado en que a partir de esta noche, según las previsiones de la Aemet, “el viento afloje razonablemente” y se abra “una ventana importante” para atacar el fuego por tierra.La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que el incendio que arrasa en estos momentos en la región “es el peor de la historia de la Comunidad de Madrid”. Para la presidenta, desplazada al puesto de mando, se ha dado la “tormenta perfecta” que agrava los fuegos, como son un fuerte viento y un calor extremo. Las alrededor de 6.000 hectáreas calcinadas, que en otra comunidad no serían tanto, en Madrid suponen “una catástrofe” por la alta concentración de viviendas y personas, ha remarcado. “Hemos actuado en 100 casos leves, por inhalación de humo y crisis de ansiedad. Imaginaos lo que supone para tanta gente haber perdido su casa”, ha detallado la presidenta ante los medios. Y ha añadido que aún es pronto para saber el alcance, pero que es “una situación inédita”. Más de 1.100 efectivos y 225 medios terrestres de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se han desplegado entre Ávila y Madrid, además de 650 agentes de la Guardia Civil y 110 efectivos de Protección Civil. A lo largo del día, se ha ordenado la evacuación de los municipios de Chapinería (2.705 habitantes), Navas del Rey (3.420), Colmenar del Arroyo (2.044), Fresnedillas de la Oliva (1.883), Robledo de Chavela (4.818), Zarzalejo (1.946) y Navalagamella (3.169), que se suman a Aldea del Fresno (3.503), desalojado este jueves. Ya son ocho localidades desalojadas o en proceso a las que se han sumado 5.000 personas de un camping situado en El Escorial, hacia donde se dirige el fuego. El Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (CENEM) de la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias, del Ministerio del Interior, ha enviado dos mensajes Es-Alert para la evacuación o confinamiento de las distintas localidades madrileñas. Además de las seis desalojadas, se ha ordenado a los habitantes de Pelayos de la Presa (3.195) y San Martín de Valdeiglesias (9.324) que se dirijan al interior del casco urbano de sus municipios. También está confiando Villa del Prado (7.743 habitantes). “Está soplando mucho el viento, hoy va a ser un día muy peligroso”, ha confirmado desde el terreno y con mucha preocupación David García, portavoz del 112 Emergencias Comunidad de Madrid, en declaraciones a este diario sobre las nueve de la mañana. Javier Armeteros, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Madrid, añade que “aunque no hay avisos, siendo las máximas de 32 grados, las condiciones son muy adversas en la zona con incendios nivel 3. La humedad sigue por debajo del 30% y, por la tarde, se espera viento sostenido del oeste-suroeste de 30 kilómetros por hora y rachas de 50 a 60”. Un solo frente en MadridHasta este viernes por la mañana había tres fuegos activos en Madrid: el que prendió el miércoles en la localidad de Almorox, en Toledo, y saltó a Villa del Prado, que estaba en fase de control, pero que “se reactivó al mediodía”; un segundo declarado en el mismo municipio madrileño el jueves por la tarde con afección a Aldea del Fresno; y un tercero originado poco después en San Martín de Valdeiglesias que alcanzó a Pelayos de la Presa. El consejero de Medio Ambiente ha informado desde el puesto de mando este viernes al mediodía de que los tres fuegos se han unido en un solo frente, lo que eleva el riesgo y dificulta la capacidad de extinción.De momento, sigue sin haber ni víctimas mortales ni heridos o intoxicados por el humo, pero sí daños materiales. La presidenta madrileña ha avanzado a las 13.30 que en Villa del Prado hay 43 viviendas quemadas ―“destruidas”, ha dicho Ayuso― y otras 286 afectadas “de alguna u otra manera”. El Gobierno regional está planificando cómo pondrá en marcha una línea específica de ayuda para los municipios. El fuego en Madrid también ha obligado a trasladar a los mayores y a las personas con discapacidad de ocho residencias de la región, que han sido reubicados en otros centros, pabellones polideportivos o con sus familiares según su situación y grado de dependencia. Ayuso ha indicado desde el puesto de mando que en estos momentos la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales tiene monitorizadas a cerca de 1.500 personas mayores, con discapacidad o en situación vulnerable en distintos centros sociales de la zona. Además, cinco escuelas infantiles y otros cinco campamentos de verano han suspendido su actividad por el avance de las llamas. Y unos 150 niños de 6 a 16 años que se encontraban participando en campamentos en la granja escuela de El Palomar en Chapinería ―una de las localidades desalojadas― han recibido sobre las once y media de la mañana la recomendación de evacuación por parte de la alcaldesa de la localidad, Lucía Moya Domínguez. “Lo peor es lo de Ávila”También preocupa Burgohondo. “Lo peor es lo de Ávila, nos podemos juntar con cuatro incendios a la vez en Madrid”, ha comentado el portavoz del 112 Comunidad de Madrid esta mañana. Sigue ardiendo el incendio del municipio abulense de 1.269 habitantes, “cuya previsión es que en las próximas horas y, dadas las condiciones meteorológicas, vaya a impactar en la Comunidad de Madrid”, según alertó anoche el consejero de Medio Ambiente, que lo citó entre los argumentos para solicitar la declaración de emergencia nacional. Y lo ha repetido esta tarde el delegado del Gobierno en Castilla y León. El incendio abulense, que se declaró el miércoles, destaca por su especial virulencia, ya que en la tarde del jueves avanzó a una velocidad de 30 kilómetros en 40 minutos, y las llamas entraron en la Reserva Natural de Valle de Iruelas, donde habita una de las principales colonias de buitre negro, que ha quedado arrasada. El fuego ya ha calcinado unas 10.000 hectáreas y mantiene un perímetro de unos 71 kilómetros. El avance del fuego ha obligado a evacuar los municipios de Burgohondo, Hoyo de Pinares (2.179 habitantes) y Villanueva de Ávila, y a confinar Navaluenga (2.135), Cebreros (3.345).