Un año más, la provincia de León, y especialmente la comarca de El Bierzo, vive un escenario de oleada de incendios forestales al unísono, tras los episodios de rayos y tormentas sufridos en la tarde-noche de este miércoles. Un panorama extraordinariamente complicado, con medios humanos y materiales que todavía no estaban plenamente desplegados en la provincia a primera hora de la mañana y que difícilmente se pueden repartir entre todos los siniestros, por lo que hace pensar en las tragedias vividas el pasado verano de 2025.

La situación nocturna se ha materializado con cerca de una veintena de incendios forestales, que aumentaron de los 14 que aparecían registrados en la web de la Junta de Castilla y León hasta los 17 que se recogieron apenas hora y media después, 15 de ellos reflejados como activos y dos estabilizados.

Lo peor de todo es que cuatro de esos incendios activos se mantienen al mismo tiempo en Índice de Gravedad Potencial (IGR) de nivel 1, identificado con el color rojo, y todos ellos en El Bierzo: San Vicente, en el municipio de Arganza; Sotelo, en Trabadelo; Cobrana, en Congosto, con grandes llamas muy visibles desde anoche desde esta localidad; y Vega de Valcarce. Todos ellos tienen como causa probable la caída de rayos, incluido el de San Vicente, reproducido ayer tras haberse originado el pasado 19 de junio y sin embargo haberse reproducido.