Valladolid (EFE).- Castilla y León amanece con 9 incendios activos, cuatro de gravedad, entre los que preocupa especialmente el de Burgohondo (Ávila), con tres localidades confinadas y más de 1.500 personas evacuadas entre este municipio, una urbanización de El Tiemblo y núcleo de turismo rural, lo que ha motivado la declaración de emergencia nacional por parte del Gobierno central, junto con Madrid.

El incendio abulense, que se declaró este miércoles, destaca por su especial virulencia, ya que en la tarde del jueves avanzó a una velocidad de 30 kilómetros en 40 minutos, y las llamas entraron en la Reserva Natural de Valle de Iruelas, donde habita una de las principales colonias de buitre negro, que ha quedado arrasada.

El humo obligó a confinar los municipios de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo, pero también a evacuar la urbanización La Atalaya en esta última localidad y un núcleo de turismo rural de Valle de Iruelas, junto con dos casas rurales y un camping, y por la noche se ha evacuado una residencia de mayores.

En total, son más de 1.500 los evacuados, que se suman al centenar de vecinos que ya salieron de sus casas en un barrio de Burgohondo el miércoles, por un fuego que se encuentra en Índice de Gravedad Potencial (IGP) 2, y en el que trabajan más de medio centenar de medios, con apoyo de la UME.