Cuando el fuego parecía que iba a dar una tregua, con la contención del avance de las llamas en Ávila y Madrid –que ha permitido el fin de la emergencia nacional–, vuelve a castigar a Castilla y León, donde permanecen activos varios incendios de máxima gravedad. El que más preocupa es el de Fermoselle (Zamora), en el Parque Natural de Arribes del Duero. En sus primeras 24 horas activo alcanzó cerca de 11.000 hectáreas quemadas en un perímetro de 75 kilómetros, según explicó el director técnico de extinción del operativo de la Junta, Raúl de la Fuente.Este incendio ha obligado a evacuar 14 poblaciones zamoranas y a confinar otras dos, dejando cerca de un millar de personas afectadas y varias carreteras cortadas. Los medios desplegados en la zona –más de 30 cuadrillas de extinción, incluidos efectivos de la UME , dotaciones de parques de bomberos de cuatro provincias y de Serbia– centraban ayer por la tarde sus trabajos en evitar que el fuego alcanzase los cañones del Tormes y del Duero, una labor que no estaba resultando fácil porque el fuerte viento que soplaba complicaba las labores.En la provincia de León, el viento agravó el fuego de Veguellina, en la comarca del Bierzo, que obligó al desalojo de cuatro pueblos más: en total son cinco los municipios evacuados, cerca de 300 personas. A las labores de extinción se incorporaron efectivos de la UME, con un contingente de 17 militares y 8 vehículos. Este foco seguía este jueves a última hora en el máximo nivel de gravedad del sistema que utiliza la Junta de Castilla y León, el IGR 2, mientras que la buena evolución de las llamas en Valdelaloba permitió rebajar este incendio a IGR 1 y pudieron volver a casa los vecinos de dos pueblos que habían tenido que ser evacuados. También en León, el incendio forestal de La Utrera siguió evolucionando favorablemente y descendió a IGR 0.La situación en Ávila y Madrid es muy distinta después de varias jornadas de angustia. La evolución positiva de los trabajos de extinción permitió declarar el fin de la emergencia nacional, una medida que ha estado en vigor casi una semana. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la decisión desde el Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga (Ávila) y confirmó que el de este jueves ha sido "el último Cecod de emergencia nacional". La situación regresa al nivel operativo 2 y se devuelve la dirección de los trabajos de extinción a los respectivos gobiernos autonómicos, aunque la Unidad Militar de Emergencias seguirá todavía desplegada sobre el terreno.Pese al relevo en la dirección operativa, Sánchez pidió a los vecinos que permanezcan "tranquilos" y garantizó que tanto la UME como los efectivos de Protección Civil seguirán presentes en las zonas afectadas. Sánchez advirtió de que el riesgo sigue siendo elevado ante la actual ola de calor, que puede volver a favorecer la propagación del fuego."Extrememos la precaución por parte de todos", reclamó el presidente, que recordó que algunos de los incendios más devastadores tienen su origen en imprudencias o en la acción deliberada del ser humano. "Eso tiene que hacernos reflexionar. Este tipo de actos no van a quedar impunes", advirtió, antes de subrayar que la Fiscalía General del Estado, en su rama de medioambiente, está presente en las reuniones del Cecod que se han llevado a cabo en los últimos días.En cuanto a la experiencia de esta primera emergencia nacional declarada para la extinción de incendios forestales, el presidente consideró que la respuesta ha sido "eficaz" tras "más de 150 horas seguidas de trabajo". También celebró que los distintos niveles de la administración han trabajado "como un único equipo".Finalmente insistió en que el Gobierno tiene la mano tendida para llegar a un acuerdo de Estado frente a la emergencia climática para que todas las administraciones estén unidas también en la prevención y la reconstrucción. No obstante, Moncloa no tiene prevista ninguna ronda de contactos con los grupos parlamentarios ni con las comunidades autónomas para impulsarlo.Por su parte, el Partido Popular volvió a pedir la creación de un sistema nacional de respuesta que "se active desde el primer día" ante una emergencia. Así lo manifestó su secretario general, Miguel Tellado, que hizo hincapié en que es "imprescindible" protegerse ante el fuego para no "improvisar cada vez que se produce una gran emergencia". "España necesita dotarse de más medios", dijo Tellado, que señaló que "es fundamental que el Gobierno asuma su responsabilidad financiera y no traslade todo el coste de las emergencias a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos". A este respecto, la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, explicó que esa cartera sufragará "el 50% del coste de la restauración hidrológica, forestal y ambiental" de las zonas afectadas por el fuego.
Madrid y Ávila salen de la emergencia nacional y las llamas cercan ahora Zamora
Preocupa la evolución del fuego en los Arribes del Duero y El Bierzo, que obliga a más desalojos.












