Las gafas homologadas para el próximo eclipse solar serán un elemento imprescindible el 12 de agosto para quienes quieran observar el fenómeno desde España sin poner en peligro su visión. Aunque estos filtros parecen sencillos, utilizarlos de manera incorrecta puede anular su protección y exponer la retina a una radiación capaz de provocar daños graves. Por ello, una compañía especializada que incluso ha equipado a astronautas insiste en una regla básica: las gafas deben colocarse antes de levantar la mirada hacia el Sol y nunca retirarse mientras se continúa observando. TE PUEDE INTERESAR La advertencia procede de American Paper Optics (APO), fabricante de las gafas especiales que llevó la tripulación de Artemis II en la nave Orion para contemplar un eclipse durante su viaje alrededor de la Luna. La empresa ha difundido diez recomendaciones para observar un eclipse de forma segura, comenzando por comprobar que el producto incorpora la referencia ISO 12312-2, instrucciones de uso y advertencias claras. También debe revisarse el filtro para descartar grietas, arañazos, perforaciones o cualquier desperfecto que pueda permitir el paso de radiación solar. Cómo ponerse y quitarse correctamente las gafas de eclipse El procedimiento debe seguir un orden preciso: primero hay que bajar la cabeza, ajustar las gafas hasta cubrir completamente los ojos y, solo después, mirar hacia el eclipse. Para quitarlas, es necesario apartar previamente la vista del Sol. “Nunca deben retirarse mientras se continúa mirando al Sol”, recalcan los especialistas. Durante un eclipse parcial o anular deben mantenerse puestas en todas sus fases, aunque APO recomienda no superar los tres minutos de uso continuado. Únicamente pueden retirarse durante la totalidad de un eclipse total, dentro de la franja correspondiente y cuando la superficie brillante del Sol esté completamente oculta. En cuanto reaparezca cualquier punto luminoso, deberán colocarse de nuevo antes de seguir mirando. Ni gafas de sol ni filtros improvisados Entre los consejos para ver el eclipse de forma segura también figura la supervisión permanente de los niños y la prohibición de combinar las gafas con cámaras, prismáticos o telescopios, ya que estos instrumentos concentran la radiación y necesitan filtros solares específicos instalados en su parte frontal. Tampoco sirven las gafas de sol convencionales, radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados, discos compactos ni materiales caseros. Cuando no se disponga de protección certificada, la alternativa recomendada es utilizar métodos indirectos, como la proyección estenopeica. La exposición directa puede causar retinopatía solar, una lesión que no siempre produce dolor inmediato y que puede manifestarse mediante visión borrosa, puntos ciegos, alteración de los colores o sensibilidad a la luz. Por este motivo, APO recuerda que la certificación, la procedencia del producto y el cumplimiento estricto de las instrucciones son tan importantes como llevar las propias gafas. Las gafas homologadas para el próximo eclipse solar serán un elemento imprescindible el 12 de agosto para quienes quieran observar el fenómeno desde España sin poner en peligro su visión. Aunque estos filtros parecen sencillos, utilizarlos de manera incorrecta puede anular su protección y exponer la retina a una radiación capaz de provocar daños graves. Por ello, una compañía especializada que incluso ha equipado a astronautas insiste en una regla básica: las gafas deben colocarse antes de levantar la mirada hacia el Sol y nunca retirarse mientras se continúa observando.