Noticia Exclusivo suscriptores Las embajadas de ambos países chocan con respecto a la filtración de una información que sería delicada sobre la guerra que se libra en Europa.Mercenarios en Ucrania. Foto: Viktoriia Yakymenko. Suspilne Ukraine. JSC. Global Images Ukraine. Vía Getty27.07.2026 21:31 Actualizado: 27.07.2026 21:31
Hace unos días, EL TIEMPO dio a conocer los detalles de un correo filtrado a diversos medios de comunicación, en el que un supuesto militar ucraniano alertaba por una masacre de soldados colombianos en la región de Konstantínovka, en Donetsk. La misiva, aparentemente, entregaba nombres propios y dejaba en entredicho la responsabilidad de altos mandos con los nacionales, a quienes supuestamente habían dejado en zona roja como “carne de cañón”.El embajador de Ucrania en Colombia, Yuriy Polyukhovych, sostiene que el correo filtrado recientemente a medios colombianos forma parte de una campaña de desinformación de Rusia en América Latina. EL TIEMPO no pudo verificar de manera independiente su autenticidad. La Embajada de Rusia en Colombia, por su parte, sostiene que la información no dista de la realidad, pues los mismos colombianos han denunciado que Ucrania les impide repatriar los cuerpos de sus seres queridos y que ese país los involucra sin garantizarles pagos e indemnizaciones.La distancia entre ambas versiones da cuenta de una situación paralela desprendida de rifirrafe en territorio europeo: la información que está circulando en Colombia con respecto a la guerra. Un escenario que se le plantea a un país directamente involucrado en el conflicto, pues este país es fuente de combatientes quienes, representando a un bando u otro, arriesgan su vida por una promesa de sueldos millonarios.Mercenarios. Foto:EFEAmérica Latina, lejos de ser un espectador ajeno al conflicto, se ha convertido en uno de sus blancos preferidos. El embajador ucraniano Polyukhovych describe una estrategia sostenida de operaciones de influencia diseñada no solo para justificar crímenes de guerra, sino también para minar la confianza en gobiernos y líderes de la región. "La desinformación rusa constituye una herramienta permanente de su política exterior y no un fenómeno aislado", señala.El caso más reciente y cercano, según el diplomático, ocurrió en Argentina, donde hace unos meses salieron a la luz denuncias sobre campañas de desprestigio financiadas desde estructuras vinculadas a Rusia, dirigidas contra el presidente Javier Milei. El episodio, dicen desde Kiev, confirma que estas operaciones "no están dirigidas únicamente contra Ucrania", sino contra cualquier gobierno de la región que el Kremlin perciba como contrario a sus intereses.La Embajada de Rusia en Colombia, en respuesta a EL TIEMPO, se contrapone al explicar que “es simplemente ridículo que la parte ucraniana busque culpar a Rusia de ‘propagar desinformación’ sobre las trágicas consecuencias de los ‘viajes’ que emprendieron ciertos colombianos para integrarse a las filas de las FF. AA. de Ucrania, guiados por las promesas del oro y el moro que les hicieron los reclutadores”.Esta embajada explica que la información sobre la imposibilidad de repatriar los cuerpos, la falta de pagos e indemnizaciones viene directamente de colombianos, afectados por la situación. Algunos son mercenarios vivos, quienes resultaron capturados por el Ejército ruso; otros son los familiares de los mercenarios fallecidos en las batallas. Los medios rusos cubren las historias reales contadas por los que fueron engañados por el régimen de Kiev. De hecho, las mismas historias se publicaron en numerosas ocasiones en los medios colombianos”, agrega.Las familias buscan repuestas sobre la ubicación de sus seres queridos. Foto:Laura Gabriela A. Paternina / EL TIEMPOUna de las narrativas que más preocupa a los diplomáticos ucranianos, sin embargo, es la que vincula a ese país con el tráfico de drogas hacia Europa. La propaganda rusa sostiene que los cargamentos de narcóticos desde América Latina "utilizan actualmente a Ucrania como principal ruta", bajo el supuesto de que los envíos con destino ucraniano escapan a los controles aduaneros occidentales.Entre todas las tesis que circulan, hay una que Ucrania describe como especialmente cruel, y es la que asegura que Kiev se niega deliberadamente a repatriar los cuerpos de ciudadanos colombianos fallecidos en el frente, o que los declara desaparecidos para no pagar compensaciones a sus familias. Así lo expresaba, por ejemplo, la misiva filtrada a los medios nacionales."Estas acusaciones son completamente falsas", responde Konstantínovka, quien insiste en que el país "actúa conforme al derecho internacional y a su legislación nacional". La condición de una persona desaparecida, fallecida o prisionera de guerra "depende exclusivamente de los hechos objetivamente establecidos y de los procedimientos legales correspondientes, nunca de consideraciones económicas o políticas", concluye.Banderas de Ucrania y Rusia. Foto:iStockLa embajada rusa en Colombia, en contraste, establece que ha sido enfática durante los últimos meses en reiterar que no apoya la participación de colombianos en los conflictos militares de terceros países. Mientras tanto, la Embajada en Ucrania en el Perú en su página web tiene el enlace al portal de reclutamiento de extranjeros a las filas de sus FF. AA. Esto quedará en su conciencia”, concluye.La cartaLa misiva filtrada asegura que en el frente de guerra de Konstantínovka, en Donetsk, permanecen decenas de colombianos que estarían siendo usados como “carne de cañón” por el ejército ucraniano. Dice que, incluso, fueron enviados a una masacre en la que se sabía que no resultaría ninguno vivo, solo porque el comandante de escuadrón quiere deshacerse de soldados poco preparados. El enigmático correo es objeto de investigación por las autoridades diplomáticas ucranianas, pues coinciden en que se trata de un arma de propaganda utilizada por efectivos rusos.El supuesto militar Ostapenko, asimismo, compartió un documento en formato PDF que sería una orden interna del Ministerio de Defensa de Ucrania, fechada el 13 de julio de 2026 y, al parecer, firmada por un comandante interino de una unidad militar de nombre Olexandr Larióntsev. La supuesta orden documenta la muerte en combate de cerca de sesenta militares el 12 de julio en la zona del poblado de Konstantínovka.El papel no es, de ninguna manera, un comunicado destinado a la opinión pública: en realidad, se trataría de un documento administrativo que ordena dar de baja a los fallecidos de todo tipo de suministro, organizar la evacuación y cremación de los cuerpos, y preparar sus datos para las listas de desaparecidos. Ucrania, no obstante, insiste en que sería propaganda de guerra.Presidentes de Ucrania y Rusia. Foto:Archivo EL TIEMPO / Agencias AFP y EFELa posición de la Unión EuropeaDe acuerdo con un reporte de la Unión Europea, de marzo pasado, tras cuatro años de la invasión rusa a gran escala contra Ucrania, este último país sigue siendo uno de los principales blancos de las operaciones de manipulación e interferencia de información extranjera (FIMI) impulsadas por Rusia.Esta actividad perseguiría tres objetivos centrales: reducir el apoyo internacional a Ucrania presentando a la Unión Europea como beneficiaria del conflicto e interesada en prolongarlo; presentar a Ucrania como instigadora de ataques mediante narrativas de operaciones de bandera falsa, especialmente durante eventos de gran repercusión como ataques a infraestructura nuclear o incidentes fronterizos; y difundir acusaciones de actividades desestabilizadoras, vinculando falsamente a refugiados ucranianos con delitos o terrorismo, sobre todo en el contexto de procesos electorales en países como Polonia y Alemania.La Unión Europea agrega que el alcance de esta campaña es global. Mientras las audiencias ucranianas reciben contenido en ruso diseñado para fomentar el desgaste bélico y erosionar la confianza en el respaldo europeo, las audiencias occidentales, a través de comunicaciones en inglés, alemán, polaco, francés y español, son expuestas a narrativas que buscan desprestigiar a las Fuerzas Armadas ucranianas y al presidente Volodímir Zelensky.Jhoan Sebastián Cote - @JusticiaET Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












