Noticia Exclusivo suscriptores Un supuesto militar ucraniano filtró un informe que revelaría la utilización de casi 60 mercenarios como “carne de cañón”. Ucrania lo desmiente.Vladimir Putin (izquierda), presidente de Rusia. Volodímir Zelenski (derecha), presidente de Ucrania. Foto: Archivo particular17.07.2026 06:01 Actualizado: 17.07.2026 06:01 17.07.2026 06:01 Actualizado: 17.07.2026 06:01

Esta semana fue filtrado a EL TIEMPO un correo firmado por un supuesto militar de nombre Pavlo Ostapenko, quien se autodenominó soldado del regimiento 425 Skala de las Fuerzas Armadas de Ucrania. La misiva asegura que en el frente de guerra de Konstantínovka, en Donetsk, permanecen decenas de colombianos que estarían siendo usados como “carne de cañón” por el ejército ucraniano. Señala que, de hecho, fueron enviados a una masacre en la que se sabía que no resultaría ninguno vivo, solo porque el comandante de escuadrón quiere deshacerse de soldados poco preparados que solo hablan español. El enigmático correo ahora es objeto de investigación por las autoridades diplomáticas ucranianas, pues coinciden en que se trata de un arma de propaganda utilizada por efectivos rusos.El supuesto militar Ostapenko, asimismo, compartió un documento en formato PDF que sería una orden interna del Ministerio de Defensa de Ucrania, fechada el 13 de julio de 2026 y, al parecer, firmada por un comandante interino de la unidad militar A4862, de nombre Olexandr Larióntsev. La supuesta orden documenta la muerte en combate de cerca de sesenta militares el 12 de julio en la zona del poblado de Konstantínovka, en el este de Ucrania. El papel no es, de ninguna manera, un comunicado destinado a la opinión pública: en realidad, se trataría de un documento administrativo que ordena dar de baja a los fallecidos de todo tipo de suministro, organizar la evacuación y cremación de los cuerpos, y preparar sus datos para las listas de desaparecidos.Según la traducción al español, la orden compartida por correo instruye explícitamente a los militares ucranianos que no se informe a los familiares de los desaparecidos y fallecidos "hasta disposiciones especiales". De acuerdo con Ostapenko, días antes, el comandante habría dado la orden de formar varios grupos de asalto y enviarlos al tramo más sangriento del frente. “El documento en sí es una orden del comandante de la unidad para organizar la cremación de los cadáveres (los que se pudieron recuperar). Y para clasificar a los militares como ‘desaparecidos en combate’”, explica al supuesto militar en su comunicación.El correo filtrado. Foto:Archivo particularLa lista de caídos retrata la estructura completa de una unidad de combate moderna. La mayoría de las bajas reportadas pertenece al tercer Batallón de Asalto, distribuidas en tres compañías de asalto, donde fueron acribillados tiradores de precisión (marksmen), apuntadores principales, tiradores-lanzallamas, ametralladores, conductores y un jefe de grupo con rango de sargento menor. Se registró la muerte, también, de personal de pelotones especializados, incluyendo conductores-electricistas y un tirador antiaéreo del pelotón de interceptores de drones, operadores de vehículos aéreos no tripulados, un operador de guerra radioelectrónica, y varios integrantes del pelotón de reconocimiento —mecánico-conductor, operadores, apuntadores y exploradores—.Un batallón de tanques, se lee en el documento adjunto, registró la muerte de un operador de guerra radioelectrónica, mientras que la Compañía de Guerra Radioelectrónica perdió a un operador especializado en contramedidas contra drones. El Batallón de Reparación y Recuperación sumó dos bajas técnicas —un conductor de carretilla elevadora eléctrica y un maestro superior de trabajos especiales—, y el cuarto Batallón de Asalto perdió a un conductor-cerrajero de mantenimiento de blindados.En cuanto a jerarquía de los mercenarios retratados, la orden confirma que la inmensa mayoría de los caídos supuestamente ostentaba el rango de soldado raso, con solo dos sargentos menores —uno de ellos jefe de grupo de una escuadra de asalto, el otro maestro superior de mantenimiento de vehículos blindados— y un soldado de primera clase.De acuerdo con el documento filtrado, la gran mayoría de las personas del informe tienen apellidos de origen luso-brasileño, como Da Silva, De Oliveira, De Souza, Rodrigues, Ferreira, Barbosa, entre muchos otros. Además, un número significativo tendrían ascendencia hispana, con estructura de apellido doble como Ramírez Pereira, San Martín Trappi, Estupiñán Gómez, Tobón Agudelo, Uribe Vásquez; y al menos cuatro nombres tendrían relación con China, tales como Xu Yuwei, Yu Daqin, Mo Shuigui, Yau Ka Wai.Los nombres expuestos en supuesto idioma ucraniano. Foto:Archivo particularLa credibilidad de la misivaLuis Bernardo Ramírez, cónsul de Ucrania en Colombia, analizó el documento y en diálogo con este diario argumentó que “no está correctamente elaborado conforme a las exigencias de la gestión documental y a las normas de redacción de los documentos militares ucranianos. La persona que figura como firmante no presta servicio en la unidad militar indicada, por lo que no podía suscribir dicho documento. Asimismo, en el encabezado de la primera página aparece la abreviatura ‘TVO del comandante’ (temporalmente encargado de las funciones del comandante). En la documentación militar ucraniana, aun cuando una persona desempeñe temporalmente las funciones del comandante, dicha condición no se indica mediante esa abreviatura en el encabezado de este tipo de documentos”, dijo.Pavlo Ostapenko es un nombre que, aparentemente, podría ser más que común en Ucrania. Pavlo es la versión ucraniana del nombre Pablo y el apellido Ostapenko ha sido reconocido en futbolistas de esa nacionalidad como Oleh u Oleg Ostapenko. Incluso, en una nota de 2023 de CNN en Español, el medio de comunicación internacional citó una entrevista con un piloto ucraniano de nombre Serhiy Ostapenko, quien era miembro de la unidad de drones “Hijos del Trueno”. Ello puede recuperarse en la publicación “Exclusiva de CNN: dentro de la lucha de Ucrania por el río Dnipro”.El cónsul de la Embajada de Ucrania en Perú Oleksii Otkydach, no obstante, señaló a EL TIEMPO que Pavlo Ostapenko es probablemente un nombre inventado, el cual, de hecho, se utiliza en la región para hacer bromas. “El documento militar que le han enviado es completamente fake por múltiples razones. Ese ‘Pavlo’ puso el nombre del regimiento ‘Skala’ en ruso. De la misma manera puso el nombre de la ciudad que supuestamente están asaltando en ruso, ‘Konstantinovka". En ucraniano sería ‘Skelia’ y ‘Kostiantynivka’, respectivamente. Incluso, con bastante probabilidad puedo decir que se trata de una operación de desinformación de los rusos”.Un masivo ataque ruso con unos 500 drones y 40 misiles dejó al menos cuatro muertos en Kiev. Foto:AFPEl regimiento 425 Skala (o, mejor dicho, Skelia) de las Fuerzas Armadas de Ucrania, de la cual señala hacer parte el militar que filtró el documento, es una facción real adjunta a los grupos de combate de ese país y que, asimismo, está reclutando militares en línea. Basta con entrar a la página oficial del primer centro de reclutamiento de las Fuerzas Terrestres de las Fuerzas Armadas de Ucrania, que, de hecho, establece que “las principales tareas de la unidad son el reconocimiento aéreo y terrestre, así como las operaciones de asalto”.En un video de junio pasado, publicado por Reuters, titulado “Rusia afirma que sus fuerzas han tomado el control de Kostiantynivka” (el lugar donde había ocurrido el sacrificio de los colombianos), se establece que justamente esa zona se ha convertido en uno de los puntos más estratégicos de la guerra entre Rusia y Ucrania en la región de Donetsk. Se reporta que la ciudad funciona como un importante centro logístico para el abastecimiento y movimiento de tropas ucranianas hacia el frente oriental. Debido a su ubicación, se explica, Rusia ha intensificado los bombardeos con artillería, drones y bombas aéreas, y ha lanzado repetidas ofensivas para intentar rodearla y capturarlaSegún reportan medios internacionales, la ciudad de Kostiantynivka, se encuentra en el centro de una de las batallas más intensas del frente oriental ucraniano. A comienzos de julio, el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, informó al presidente Vladimir Putin que sus fuerzas habían tomado control total de la ciudad, describiéndola como uno de los principales centros defensivos del enemigo dentro de la zona fortificada de Sloviansk-Kramatorsk-Kostiantynivka. El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, reforzó esa versión afirmando que la ciudad estaba enteramente bajo control ruso.En Ucrania, la guerra se escucha más en las noches. Foto:AFPLas autoridades ucranianas han rechazado categóricamente esa afirmación. El presidente Volodymyr Zelensky calificó la declaración rusa de desinformación destinada a generar cobertura mediática, y llegó a proponer irónicamente reunirse con Putin en la propia Kostiantynivka si de verdad estuviera bajo control ruso. Por su parte, el vocero del Estado Mayor ucraniano, mayor Andriy Kovalev, reconoció que grupos de infantería rusa habían logrado penetrar en la ciudad y que la situación era difícil, pero sostuvo que durante el 3 de julio el enemigo realizó once asaltos en esa dirección sin lograr éxito.El enigma de los colombianos en UcraniaSegún el testimonio filtrado,"el 28 de junio el comandante dio la orden de conformar varios grupos de asalto, integrados en su totalidad por colombianos, y enviarlos al tramo más sangriento del frente: la ciudad de Konstantinovka". Una revisión detallada del documento revela, sin embargo, que la lista no está compuesta exclusivamente por colombianos. La mayoría de los nombres corresponde a ciudadanos latinoamericanos y, aunque no existe una identificación oficial de sus nacionalidades, sí llaman la atención apellidos asociados con Colombia, como Uribe Vásquez, Baquero Otero, Murillo Ramírez, Orrego Romero y Maña Hernández, entre otros.La participación de colombianos en la guerra de Ucrania está documentada. La Cancillería reporta 140 connacionales fallecidos desde el inicio del conflicto: 130 ya fueron repatriados, cinco permanecen en Ucrania por decisión de sus familias y cinco están en proceso de repatriación. Además, registra 502 desaparecidos.Según la Cancillería, para el caso del Ejército Ucraniano “los connacionales se incorporan directamente, o a través de terceros, en su mayoría cuentan experiencia militar, motivados principalmente por razones económicas” y usualmente viajan con documentos e invitaciones expedidos por el Ministerio de Defensa. Por ahora, el destino de muchos de esos colombianos sigue siendo un enigma. Mientras la guerra continúa, cientos de familias en Colombia siguen esperando respuestas sobre sus seres queridos.Jhoan Sebastian Cote Lozano y Natalia Peláez Sabogal Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.