0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialMangueras, cubas de agua, tractores, azadas, robots desbrozadores y móviles. Muchos móviles. Los smartphones son hoy una herramienta básica en las operaciones de prevención y extinción de incendios. En las peores 72 horas de las llamas que asolan la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo, se enviaron casi una veintena de Esalert indicando a los vecinos de decenas de poblaciones la orden de evacuación o confinamiento. Alertas sectorializadas, con mensajes detallados e instrucciones concretas que contrastan con la decisión de no emplear este sistema de avisos en el incendio mortal de Almería y que las autoridades justificaron con razones técnicas.La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Navalcarnero (Madrid) este lunes.Mariscal / EfeEl puerta a puerta del alcalde y la Guardia Civil no está reñido con la tecnología, sobre todo si las víctimas, en el caso andaluz, sucumbieron por la desobediencia a la autoridad local. Las llamas del peor incendio de la historia en España se propagan como los bulos por las redes y obligan al presidente del Gobierno a dar las gracias tanto a los bomberos como a los medios de comunicación ante la necesidad de que los ciudadanos se informen a través de fuentes oficiales y canales contrastados.El ingeniero técnico agrícola Óscar Martínez Gaitán, autor de Los árboles mágicos, se lamenta de que “cada vez que España arde, nace una nueva generación de expertos en incendios forestales”. Isabel Díaz Ayuso y Óscar López echan mamarrachadas al fuego; Santiago Abascal convierte a Pedro Sánchez en Nerón tocando la lira mientras Madrid se quema, y el youtuber ultra Franxuh se pasea por una era con una desbrozadora prohibida cuando el riesgo de incendio es alto.Entre las soluciones que Gaitán ha encontrado en las redes destacan: modificar la ley de Montes, meter ganado en los bosques, desbrozar, sacar la leña y repoblar la España vaciada. “Siempre el mismo esquema: un verbo. Una ocurrencia. Y ni una sola respuesta a la pregunta más importante: ¿Cómo?”, se pregunta. “¿Quién va a cuidar ese ganado? ¿Quién va a desbrozar millones de hectáreas todos los años? ¿Quién va a vivir de la leña? ¿Quién va a mudarse a un pueblo para hacer qué?”.Sostiene Gaitán que “el monte no arde por falta de opiniones” de reputados catedráticos o todólogos de sofá. “Arde mientras sobran certezas y faltan respuestas”, concluye. Bomberos con contratos fake desde hace una década, estadísticas sin sentido sobre inversiones en prevención y mucha hemeroteca digital. La Comunidad de Madrid presume de ser la autonomía que más dinero pone por hectárea forestal, pero la comparativa de partidas presupuestarias es un ejercicio fallido, por mucho que el cargo de consejero justifique la vehemencia de la afirmación.Entre imágenes de llamas y cenizas, reaparece en el timeline #IFSierraNorte el “plan ecológico” de Isabel Díaz Ayuso de la última campaña electoral: una planta en cada balcón. “Aquel chiste se ha convertido en el símbolo de una política basada en la propaganda. Mientras el monte se quema, las ocurrencias no apagan incendios. La gestión, sí”, se lamentan en X. “Ayuso y sus ideas de bombero”, retuitea el ministro Óscar Puente.Ayuso parece agitar el fantasma de la insolidaridad autonómica con Madrid con insinuaciones sobre guerras entre comunidades justo cuando hacen falta más certezas. Marcelino Madrigal, analista digital, pone sobre la mesa de X algunos datos sobre competencias “a tener en cuenta”: “1. Los dueños sí están obligados a limpiar el monte; 2. La ley de Montes la aprobó Aznar (2003); 3. Rajoy reformó la norma en 2015 para poder recalificar suelo quemado; 4. La competencia es de comunidades autónomas y ayuntamientos”.Unos pretenden apagar fuegos con datos y otros los provocan con vídeos prefabricados. El youtuber Franxuh, con uniforme de brigada forestal y protección visual, se amorra a la cámara para rebatir la certeza del cambio climático. “Dice Pedro Sánchez que el cambio climático mata. Los que matáis sois vosotros, que tenéis el campo abandonado. Vente conmigo un día y te enseño a apagar incendios, cambio climático de los cojones”, grita. Franxuh, que asegura que es técnico forestal, tiene más de 80.000 suscriptores en YouTube y 280.000 en Instagram, cuentas desde las que carga contra el Gobierno y las instituciones. “Lo único que debería arder es el Congreso”, escribió hace unas semanas.La escenografía de su crítica, recogida como inocente por algunos portales digitales, busca ahondar en el relato de la desafección y el malestar ciudadano. El tono molesta casi tanto como su ideología: “Desbrozando en medio del monte, sin agua y con alto riesgo de incendio... ¿Dónde dices que hiciste esa FP? La @guardiacivil ha de multarte”. Menos gritos y más prevención.Subdirectora de La Vanguardia desde 2014. En la actualidad estoy al frente de la edición digital. He sido jefa de la sección de Política (2006-2014) . En Europa Press (1995-2006) pasé por Sociedad, Tribunales y Política.
De Ayuso a Nerón, menos gritos y más prevención, por Isabel Garcia Pagan
Mangueras, cubas de agua, tractores, azadas, robots desbrozadores y móviles. Muchos móviles. Los smartphones son hoy una herramienta básica en las operaciones de prevención y extinción de incendios. En las peores 72 horas de las llamas que asolan la Comunidad de Madrid, Ávila y...












