La gravedad de la emergencia desatada por la oleada de incendios en la Comunidad de Madrid desde el pasado miércoles ha obligado al Gobierno autonómico y a los ayuntamientos madrileños a desplegar un dispositivo inédito. Más allá de la lucha contra el fuego por parte del 112, los Bomberos o los forestales, la respuesta de la Comunidad de Madrid ante las dificultades surgidas en torno a los incendios involucra a otros servicios públicos autonómicos, como el transporte, la sanidad o las redes de atención social.Uno de los mayores despliegues es el de los autobuses interurbanos que están sirviendo de transporte para los vecinos evacuados en la sierra: el dispositivo gestionado por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) está formado por 85 vehículos y 100 profesionales que «han contribuido ya al traslado de cerca de 8.000 personas desde el inicio de la emergencia», apuntan fuentes del Ejecutivo regional.Las personas desalojadas de sus casas que no disponen de alternativa de alojamiento están siendo acogidas en 18 recintos (principalmente, polideportivos e instalaciones municipales) repartidos en 16 localidades. «El Gobierno regional, en coordinación con los ayuntamientos de la región habilita dispositivos para atender a las personas evacuadas», apunta el Ejecutivo.Los dispositivos se reparten entre Móstoles, que cuenta con tres espacios (donde se alojan 400 personas), Las Rozas (286), Alcalá de Henares (250), Villaviciosa de Odón (227), Villamanta (220), Alcobendas (200), Brunete (185), Leganés (171), Getafe (162), Alcorcón (130), Sevilla la Nueva (100), Villanueva de la Cañada (88), Villamantilla (60), Pozuelo de Alarcón (30), Villanueva de Perales (28) y Navalcarnero (25).En el ámbito sanitario, el Gobierno regional ha reforzado su capacidad asistencial, tanto en las poblaciones directamente afectadas por la emergencia como en los centros sanitarios del resto de territorio madrileño. De hecho, los hospitales están prevenidos con 800 camas extra disponibles «para atender posibles evacuaciones o derivaciones de ciudadanos afectados», tanto madrileños como procedentes de Ávila o Toledo, explican fuentes de la Consejería de Sanidad.Asimismo, la Comunidad mantiene operativo el Hospital Zendal como centro de emergencias, con capacidad para 241 camas de hospitalización y otras 12 de UCI. Además, el pabellón 1 está «preparado para realizar labores de triaje, acogida o ampliación de la capacidad asistencial, si fuera necesario».Las ambulancias también están siendo clave en la atención sanitaria de los miles de ciudadanos desplazados o confinados en sus viviendas. El Summa 112 ha desplegado 150 vehículos de soporte vital avanzado, con cerca de 400 profesionales, según detalló ayer el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso.En cualquier caso, hasta la tarde de ayer, los equipos sanitarios no habían tenido que intervenir en ninguna asistencia de carácter grave: el balance asistencial de los últimos cuatro días incluye 13 traslados hospitalarios de poca consideración y un millar de pacientes atendidos, principalmente por afecciones respiratorias derivadas de la mala la calidad del aire por la acumulación de humo y cenizas en los cielos de la región.Las evacuaciones también han afectado a los centros de atención sociosanitaria gestionados por la Consejería de Políticas Sociales. El departamento ha atendido a 2.558 personas de residencias, centros sociales, personas en situación de dependencia en sus domicilios y familias en emergencia social. También han tenido que reubicar a menores y personas con discapacidad física o mental.Por otro lado, las consejerías están facilitando a los ciudadanos afectados por los incendios la realización de trámites burocráticos a distancia o a domicilio. Por ejemplo, la Consejería de Empleo ha renovado de oficio todas las demandas de empleo que debían actualizarse durante estos días correspondientes a usuarios de municipios afectados. La actuación ha evitado que estas personas hayan tenido que desplazarse.También las cinco oficinas móviles de Atención al Ciudadano se desplazarán a partir de hoy por los puntos de acogida de evacuados para prestarles información, orientación y apoyo para realizar las gestiones que necesiten durante esta situación. Allí disponen además de atención psicológica.Por último, el Sermas ha activado la dispensación farmacéutica domiciliaria en los municipios afectados y con confinamientos. La prestación se realizará en las oficinas de referencia de cada localidad y con la colaboración del Colegio de Farmacéuticos.