Las vacaciones de invierno modifican la rutina de millones de familias. Con más tiempo libre y menos obligaciones escolares, muchos chicos pasan buena parte del día frente al celular, la tablet o los videojuegos, mientras madres y padres buscan alternativas para mantenerlos entretenidos. Sin embargo, para la licenciada en Ciencias de la Educación María Victoria Alfieri, ese período puede convertirse en mucho más que un simple descanso: es una oportunidad para fortalecer habilidades fundamentales a través del juego, la curiosidad y la exploración.Durante una entrevista en Infobae al Mediodía, la referente de la pedagogía Reggio Emilia en América Latina analizó cómo las experiencias cotidianas pueden transformarse en espacios de aprendizaje y explicó por qué el acompañamiento de los adultos resulta determinante para que ese proceso ocurra.PUBLICIDADLas vacaciones de invierno pueden convertirse en una oportunidad de aprendizaje para los chicos a través del juego, la curiosidad y la exploración (Imagen Ilustrativa Infobae)Uno de los principales desafíos, reconoció, es el lugar que hoy ocupan las pantallas en la vida cotidiana. “Competir con las pantallas es muy difícil”, admitió. Pero enseguida aclaró que el objetivo no pasa por demonizar la tecnología, sino por ofrecer experiencias que despierten el interés de los chicos y les permitan descubrir otras formas de jugar, crear y relacionarse con el mundo.En esa línea, sostuvo que el juego no debe entenderse como un simple entretenimiento ni como una recompensa después de cumplir con otras obligaciones. “El juego es vida. Eso tiene una riqueza y una potencia increíble”, afirmó, al explicar que es precisamente a través de esas experiencias donde los niños desarrollan capacidades que luego trasladan a distintos ámbitos de su vida, como la creatividad, la autonomía, la empatía, la resolución de conflictos y la tolerancia a la frustración.PUBLICIDADPara Alfieri, el papel de los adultos no consiste en organizar permanentemente cada actividad, sino en crear las condiciones para que el aprendizaje ocurra de manera natural. “La presencia que el adulto le pone a esa situación es el quid de la cuestión”, señaló, al destacar que acompañar, escuchar y participar del juego resulta mucho más valioso que controlar cada movimiento.Alfieri sostuvo que los aprendizajes más significativos surgen de experiencias con emoción, curiosidad, descubrimiento y entusiasmo (Infobae en Vivo)Ese acompañamiento también implica comprender que los aprendizajes más significativos nacen de experiencias que involucran emociones. “Si no hay emoción, si no hay pasión, lo demás es memorístico”, sostuvo. En otras palabras, aquello que deja huella suele estar vinculado con la curiosidad, el descubrimiento y el entusiasmo, mucho más que con la repetición de contenidos.PUBLICIDADUno de los conceptos que atravesó toda la conversación fue el valor del aburrimiento, una sensación que muchas familias intentan resolver de inmediato recurriendo a una pantalla. Para la especialista, esa respuesta automática muchas veces impide que aparezcan la imaginación y la creatividad.Recordó entonces una enseñanza de una de sus maestras: “En el aburrimiento se rumoreaba. Entonces uno comenzaba a imaginar”. Ese tiempo aparentemente vacío, explicó, puede convertirse en el punto de partida para inventar juegos, crear historias o encontrar nuevas formas de explorar el entorno. “La invención es lo que te permite el juego, por eso es un lugar potente para la creación”, resumió.PUBLICIDADEl debate sobre los videojuegos, según Alfieri, no depende de lo digital en sí, sino del tiempo que ocupa en la rutina cotidiana de los chicosLa entrevista también abordó el debate sobre los videojuegos, un tema que suele generar preocupación entre las familias. Lejos de plantear una oposición entre lo digital y lo presencial, Alfieri sostuvo que el problema no radica en el juego en sí, sino en el tiempo que ocupa dentro de la rutina cotidiana. “El juego es juego y no hay palabra que lo pueda definir, porque el juego es vida. El problema es el tiempo que se dedica a ese juego”, explicó.Por eso, propuso que los adultos conozcan aquello que juegan sus hijos, conversen con ellos y, cuando sea posible, participen de esas experiencias. “¿Lo juegan los adultos con los hijos? ¿Lo juegan los chicos entre los chicos? ¿Qué conciencia tienen sobre ese juego? Si vos lo podés discutir, si lo podés contar, ahí es donde pueden aparecer realmente las situaciones más enriquecidas”, reflexionó.PUBLICIDADLa misma lógica se aplica al momento de establecer límites. Para la especialista, sostener una decisión frente a la insistencia de un hijo requiere firmeza, pero también constituye una forma de acompañar su desarrollo. “Vos vas a mediar esa situación con tu presencia y con tu voz”, explicó, convencida de que ese sostén fortalece la capacidad de los chicos para tomar decisiones y afrontar frustraciones en el futuro.El juego durante las vacaciones de invierno favorece el desarrollo de la creatividad, la autonomía, la empatía y la tolerancia a la frustración (Imagen Ilustrativa Infobae)Sobre el cierre de la entrevista, Alfieri reivindicó la diversidad de experiencias de juego y rechazó la idea de que exista una única manera de aprender. Consideró tan valioso jugar solo como hacerlo con amigos, hermanos o adultos, ya que cada situación favorece habilidades diferentes. Mientras el juego individual estimula la imaginación y la autonomía, el compartido enseña a negociar, esperar, resolver desacuerdos y construir acuerdos. “El jugar solos o con otros te permite negociar, te permite tener frustraciones, te permite llegar a arreglos”, explicó.PUBLICIDADComo síntesis de esa mirada, recuperó una frase del pedagogo italiano Loris Malaguzzi que resume la filosofía de la pedagogía Reggio Emilia: “Nada sin alegría”. Porque, concluyó, los aprendizajes más profundos no surgen únicamente dentro del aula, sino también en aquellos momentos cotidianos en los que jugar, explorar y descubrir se convierten, casi sin darse cuenta, en una forma de aprender.–Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.PUBLICIDAD• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica MendelevichSeguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
Vacaciones de invierno: cómo convertir el tiempo libre de los chicos en una oportunidad de aprendizaje
Durante una entrevista en Infobae al Mediodía, María Victoria Alfieri explicó por qué el juego, la curiosidad y la exploración favorecen el desarrollo de habilidades como la creatividad, la autonomía, la empatía y la tolerancia a la frustración, y cuál es el rol de los adultos en ese proceso










