Conchi LafrayaMadrid 27/07/2026 15:23 Actualizado 27/07/2026 15:51 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialManolo Verdejo puede considerarse casi uno de los bomberos veteranos del parque de Villalba: lleva 24 años ejerciendo la profesión en la Comunidad de Madrid. “Nunca había vivido nada así en un incendio forestal”, relata a La Vanguardia en una entrevista telefónica. “Se juntaron tres incendios y tuvimos que cambiar la operativa con gran celeridad”, confiesa.El jueves realizó un turno de 20 horas. Entró a trabajar a las ocho y media de la mañana y salía a las 4 de la madrugada. Estuvo en la zona del Encinar del Alberche y Villa del Prado. El sábado repitió su lucha contra el fuego durante 14 horas. Ese segundo día estuvo trabajando en la zona de Navaluenga, Fresnedilla de la Oliva y Colmenar del Arroyo.“Se produjo la tormenta perfecta”“Estábamos trabajando en una zona, cuando llegó la confluencia de los tres incendios”, explica emocionado. “En un primer momento estábamos desarrollando nuestras labores en el incendio de Villa del Prado en la Comunidad de Madrid y nos avisaron que llegaba el de Almorox, en Castilla- la Mancha”. Se produjo, subraya, “la tormenta perfecta: temperaturas de cuarenta grados, rachas de viento de 40, 50 y 60 kilómetros por hora, humedades de menos de 30 grados...”. Y continúa: “El gran problema fueron las condiciones atmosféricas. Las condiciones eran extremas”. En una distancia de 25 kilómetros a unos 40 minutos por carretera se unió el fuego y no cesaba.“Cambiar la operativa en pocos minutos”Cuando se juntaron los tres incendios, defiende, “el cuerpo de bomberos vivimos una situación de máxima tensión, pués nos tuvimos que trasladar todos los efectivos a San Martín de Valdeiglesias. “Se quemó hasta un coche eléctrico”, recuerda. “Tuvimos que cambiar la operativa en pocos minutos, desmontar mangueras, mover los camiones, cargar de agua los que se iban vaciando... En ese momento, nuestra máxima prioridad era proteger a las personas y en función de la progresión del fuego nos daban ordenes”, dice. Y repite: ”Había que luchar para frenar la progresión del fuego y proteger a las personas, a las viviendas, los coches, las naves industriales...”. Fueron momentos de gran tensión, Incluso para profesionales como Verdejo que a finales de este año llevará 25 años ejerciendo la profesión en la Comunidad de Madrid.Lee tambiénRespecto a las paradas para su mantenimiento físico, dice, “no paramos a comer y agua bebíamos sólo cuando se podía”. “El fuego avanzaba hacia las urbanizaciones y nuestra misión era proteger a las personas”, sentencia. “Había tres incendios grandes activos, Era algo inaudito”.Redactora de economía durante 27 años. Desde el año 2007 en La Vanguardia. Ahora escribo historias de Madrid
Las 34 horas del bombero Manolo Verdejo tras 24 años luchando contra el fuego: “Nunca había vivido nada así, la unión de tres incendios”
El veterano bombero del parque de Villalba argumenta que “las situaciones climatológicas eran extremas”











